Tras esa reunión, el titularde la UTA, Roberto Fernández, anunció que le daban 24 horas a las cámaras empresarias para que paguen lo decretado por el Gobierno. "Nos están basureando y esto así ya no va más. Si mañana a la tarde no está el dinero del aumento salarial que reclamamos, a la noche para en todo el país el servicio de larga distancia", declaró a la agencia 'DyN'.
El mes pasado la UTA paró durante cinco días dejando varadas a unas 400 mil personas que tenían pasajes. Luego del aumento dsipuesto oficialmente, se dio un plazo de 20 días para que las cámaras realicen el pago, pero estos dijeron desde un principio que no podrían hacerlo y no estaban de acuerdo con esa decisión.
Luego de esos 20 días, la UTA dio un nuevo plazo de diez días para no complicarle a la Casa Rosada el acto del pasado sábado en el que miles de personas llegaron desde distintos puntos del país.
Según el diario 'La Nación', anoche los funcionarios nacionales ofrecieron a las cámaras empresarias algunos paliativos para que puedan afrontar la suba salarial, que les significa un gasto extra de 70 millones de pesos. El Gobierno ofreció algunas medidas relacionadas con la gratuidad de los pasajes para los discapacitados. En principio, el Estado podría hacerse cargo de $ 60 por pasaje. Hoy tienen un costo total de 250 pesos.
Por otro lado, y en una clara admisión oficial sobre las condiciones de emergencia que vive el sector, los funcionarios ofrecieron unos 1000 Programas de Recuperación Productiva (Repros), una cifra ínfima para un sector que emplea cerca de 22.000 trabajadores. Lo más impactante de la oferta es su valor simbólico. Los Repros son subsidios a trabajadores para evitar situaciones de despidos que se utilizaron tras la crisis de 2009. Básicamente, el Estado se hace cargo de parte de sus salarios.
Según fuentes empresariales, los ofrecimientos del Gobierno no representan ni el 30% de los $ 70 millones mensuales que se necesitarían para hacer frente a la paritaria.