En ese sentido, Ceballos recordó que la letra presentada el 13 de mayo de 1811 a pedido de la Asamblea General Constituyente del Año XIII ya había sido modificada a través de un decreto de Julio Argentino Roca en el 1900.
"El decreto reducía significativamente el texto, dejando afuera todas las referencias a actitudes bélicas contra España", señaló en los fundamentos de su iniciativa.
Por eso, consideró que "si bien son atendibles los motivos por los cuales se optó por no confrontar con España tras la emancipación, creemos que el Estado nacional aún conserva una gran deuda con los pueblos originarios que vivían en territorio argentino antes de su conformación como Nación".
La nueva letra propuesta:
Oíd Mortales, el grito sagrado:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
¡Oíd el ruido de rotas cadenas:
ved en trono a la noble Igualdad!
Se conmueven del Inca las tumbas
Y en sus huesos revive el ardor,
Lo que ve renovando a sus hijos
De la Patria el antiguo esplendor.
Desde un polo hasta el otro resuena
De la fama el sonoro clarín.
Y de América el nombre enseñado,
Les repite ¡mortales! Oíd:
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sud,
y los libres del mundo responden
¡Al gran Pueblo Argentino salud!
Coro
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos
o juremos con gloria morir.