Y en ese sentido se preguntó “¿Por qué el Poder Ejecutivo sigue en silencio? ¿Por qué anuncian obras y no dicen que están motivadas en la vida de inocentes? Fue una tragedia evitable en el seno del Gobierno y en cada anuncio nombran a los fallecidos sin hacerlo. La gente sabe la realidad".
"¿Por qué el Ejecutivo sigue en silencio sin asumir su responsabilidad en la tragedia? La cara visible de la corrupción es la muerte y su cómplice es el silencio. Que asista a las familias víctimas de la corrupción de sus ex funcionarios".
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Acerca de las últimas obras anunciadas desde el Gobierno nacional se remarcó que “no es una política de Estado es fruto de una tragedia evitable desde el seno del Gobierno ”, señalaron en el documento donde también se reclamó la asistencia estatal a los familiares.
Sobre esas obras, destacaron que "los vagones son en su mayoría similares al tren chapa 16 (el siniestrado), solo han recibido mejoras estéticas”. Asimismo denunciaron que “el Gobierno mantiene relaciones comerciales con los responsables empresariales de la masacre ”. Y acerca de la reapertura del Andén N°2, donde ocurrió el choque de la formación, expresaron: “ Nos enteramos por los medios de la apertura del Andén 2, no debían pedirnos permiso pero sí avisarnos que el lugar donde murieron nuestros familiares iba a ser reabierto, hubiese sido un signo de humanidad”.
“¿Cómo puede ser que 11 meses después tenga que ser el Poder Judicial el que le solicite al Poder Ejecutivo que nos asistan?”
"Se llenan la boca hablando de los poderes de la república. Asistan de una buena vez a las 851 victimas de la corrupción ejercida por sus ex funcionarios" ”, reclamaron las familias.
Por último en referencia al acto del 22F, cuando se cumplirá 1 año de la tragedia, los familiares pidieron: “Al país le pedimos que mantenga viva la memoria ”, advirtieron que “ no nos extrañaría que armen una acto para opacar nuestro acto” del 22 F “ o preparen anuncios ”, pero resaltaron que “ ese día es nuestro ”.
Por último, pidieron la condena penal de los acusados y una “condena social a los que impulsan el silencio ”.