Yo no soy quien para juzgarte y desearte mal, como creyente en Dios va a ser él que te dé tu castigo y tendrás que cumplir con la condena que te dé la justicia.
No puedo odiarte por lo sucedido, porque conmigo siempre te comportaste como una gran amiga y eso lo conservaré en mi memoria y en mi corazón. Me da mucha pena, eso es lo que siento, que hayas llegado a este extremo.
[ pagebreak ]
Si decidí escribir todo esto es porque así lo siento, quizás haga un bien o no, pero si quiero que los que lean esto sepan que Fanny (Mamu como nos llamábamos en aquellos años) no siempre fue lo que hoy sabemos y es de público conocimiento.
En mi experiencia personal jamás noté una actitud esquizofrénica o trastorno mental que la haya llevado a cometer esta aberración, por lo menos jamás experimente algo de esas características cuando teníamos una relación de verdaderas amigas y compartíamos mucho tiempo juntas. Sigo sosteniendo que tuvo una mala influencia y así se alejó de todos los que la queremos y se desencadenó este terrible hecho.
Gracias por lo momentos vividos juntas...los guardaré en lo más profundo de mi ser!!!. Silvana”.