El trabajo de Agricultura analizó el impacto que tendría sobre las áreas productoras de tabaco la implementación de las medidas convenidas en el Convenio Marco para el Control de Tabaco de la Organización Mundial de la Salud y advirtió que provocaría un importante daño social, ya que perderían su sustento los 8 millones de trabajadores que demanda la actividad.
Además, destacó que “en todas la reuniones la OMS explicó que no cuenta con los fondos necesarios” para financiar una reconversión de los sectores productivos.
Las campañas de Bloomberg, según Amat, están destinadas a presionar a los gobiernos pero no aportan fondos para financiar actividades alternativas.
“El cultivo y la industria del tabaco representan una importante actividad en términos productivos, económicos y sociales para las distintas economías regionales. La actividad tabacalera es una industria de mano de obra intensiva que ocupa aproximadamente ocho millones de jornales”, dijo.
Amat dijo que las campañas financiadas por Bloomberg “son permanentes ataques a los sectores productivos y que desconocen la realidad de las provincias”.
La última campaña financiada por “Iniciativa Bloomberg para Reducir el Consumo de Tabaco” es por US$ 350.000 y está destinada a realizar lobby sobre el Gobierno nacional para que endurezca la aplicación de la ley de control del tabaco, se generen ambientes libres de humo y se prohiba la publicidad.