El gastronómico Barrionuevo y los 'gordos' Oscar Lescano, Armando Cavalieri, Carlos West Ocampo, Héctor Daer y Ricardo Pignanelli agendaron para el lunes un encuentro para decidir si van, o no, al día siguiente a la UOCRA.
"Si no vamos la noticia va a ser que se quedaron solos. Y a ellos solos no les alcanzan los porotos para hacer nada en la CGT", explicó un dirigente que el lunes le propondrá al resto no ir, al diario 'Clarín'. Según ese sindicalista, los 'Independientes' no tienen la cantidad suficiente de delegados para imponerse por si solos en el congreso de julio que elegirá a las nuevas autoridades de la CGT.
Además de Caló, en la reunión del miércoles en la UOM estuvieron Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (UOCRA) y Noé Ruiz (Modelos) y varios dirigentes que hasta ahora eran aliados de Moyano, como el taxista Omar Viviani, el maquinista Omar Maturano y el portuario Omar Suárez.
Otros que participaron fueron los municipales Amadeo Genta y Alejandro Amor. Las aspiraciones reeleccionistas del camionero se recostaban en especial en los municipales: es el gremio con más cantidad de delegados congresales que apoyaba a Moyano. El camionero acusó el golpe: ayer su hijo mayor, Pablo Moyano, fue a ver a Genta para pedirle que no se aleje del espacio que lidera su padre. "Tu viejo ya cumplió los dos períodos que le correspondían" , habría obtenido por toda respuesta.
Cerca del camionero seguían apostando ayer a la realización del congreso del Comité Central Confederal, previsto para el miércoles 23. Ese cuerpo es el que debe ratificar la fecha del congreso de renovación de autoridades convocado para el 12 de julio. En el moyanismo recordaron que varios de los sindicatos de la disidencia moyanista que estuvieron en la UOM dieron quórum en la última reunión de Consejo Directivo de la CGT. "A todos los que vinieron ese día los seguimos contando como propios", apuntaron.
Para el martes estaba previsto un encuentro en la UOCRA entre todos los sectores que quieren impedir que Moyano siga al mando de la CGT. El plan original era mostrar ese día que la enorme mayoría del movimiento sindical estaba unida contra el camionero.
El enojo de los 'gordos' y Barrionuevo fue porque los 'independientes' hicieron "rancho aparte". "Se equivocó feo Caló. Si quiere ser el candidato de la unidad debería haber invitado a la reunión a todos los sectores”, dijeron al mencinado matutino.
La reunión en la UOM sirvió para apuntalar a Caló en la interna de la CGT. El metalúrgico cuenta con el aval del Gobierno para reemplazar a Moyano.
El oficialismo lo ayuda en la pelea salarial para fortalecer la figura de Caló, que ayer comandó un paro nacional por 24 horas con amplio acatamiento y de inmediato, y sin esperar a que concluyera la medida de fuerza, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, decretó la conciliación obligatoria por 5 días y convocó a una reunión de la paritaria para hoy a la mañana.
La UOM aceptó la resolución de la cartera laboral y dejó sin efecto los paros previstos para la semana próxima. Y los empresarios se comprometieron a no tomar represalias contra los trabajadores.
La firma del convenio, que venció a fines de marzo pasado, está empantanada por una diferencia importante: el gremio metalúrgico acepta renovar el convenio en base a una propuesta del propio Tomada. Consiste en que los empresarios sigan pagando los $300 no remunerativos acordados para enero, febrero y marzo, otorguen un aumento del 15% a partir de abril, otro 7% desde septiembre y la incorporación al sueldo, como suma remunerativa, en 2 cuotas los $300 (en septiembre y enero).
La única diferencia con Trabajo es que la UOM quiere que el 7% sea acumulativo.
Con este esquema el gremio contaría con un básico bruto (antes de los descuentos) de $4.000 o $20 la hora. Los industriales coinciden con el esquema de aumentos (no acumulativos) pero pretenden que los $300 queden absorbidos por esos incrementos.
Aducen que por efecto de la acumulación de los aumentos, más la suma fija, la suba de los costos salariales para las empresas sería de más del 30%. Y que ya los costos en dólares son muy altos y muchos sectores están perdiendo competitividad.
La UOM ni siquiera quiere discutir los $300.
Anoche los empresarios discutían ofrecer a cambio de los $300, el pago de una suma fija por única vez a fin de año de $1.100. Pero se descuenta que esa oferta será rechazada por la UOM.
Entre los industriales hay coincidencia en que para las aspiraciones de entronar a Caló en la CGT, el Gobierno necesita que el convenio metalúrgico alcance en algún momento de este año los $4.000 de básico. "Una cifra menor dejaría a Caló descolocado", dicen.
Por ejemplo, el gremio de Alimentación quiere llegar a un básico de $5.000 (ahora de $3.850), lo que implica una suba del 30%.
Al mismo tiempo en la Casa Rosada ven con preocupación que la UOM se vea forzada a realizar paros, cuando otros gremios encaran medidas similares, como bancarios. Por eso, Caló fue muy explícito cuando días pasados aclaró en varias oportunidades que el paro de ayer no era contra el Gobierno sino contra los empresarios.
Ayer, la propia Cristina salió a pedir "gran responsabilidad" a los sindicalistas. "Les pido gran responsabilidad a los dirigentes sindicales, porque cuando se arman los barullos, en los cuales todos gritan para ver quién tiene más poder, después cuando se pudre todo, los dirigentes se van y se quedan los trabajadores sin trabajo… Y los dirigentes sindicales siguen viviendo muy bien y sin problemas", indicó la jefa de Estado.
El pedido de la mandataria alcanzó también a los empresarios, a quienes convocó a "articular lo público con lo privado". "Porque venimos de una Argentina que viene recuperando aceleradamente el poder adquisitivo de los trabajadores, a punto tal que hoy tienen el mejor salario de América Latina", reflexionó Cristina.
Ayer, además de los metalúrgicos, los bancarios, aeronáuticos y ruralistas realizaron diversos reclamos en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires. También están abiertas disputas con los sojeros de San Lorenzo, docentes y petroleros de Santa Cruz, provincia sobre la cual se expidió la mandataria durante su discurso.
La presidente aseguró que parece que "algunos se hacen los tontos y no entienden" que hoy "más que nunca" los empresarios y los trabajadores necesitan un mercado interno fuerte que resguarde al país del "vendaval externo".
La Presidente indicó que los representantes sindicales deben tener en cuenta que es un "privilegio" tener un trabajo con estabilidad, donde no puede haber despidos, en alusión a la tutela que prevé la Ley de Asociaciones Sindicales, cuyo objeto sea representar los intereses de un grupo de afiliados.
"Está muy bien que haya dirigentes sindicales que luchen por sus trabajadores, pero tengan en claro que las primeras víctimas de todas las crisis han sido los trabajadores. Nunca los empresarios y mucho menos los sindicalistas… Por favor, señores empresarios, señores dirigentes sindicales: ¡a poner el hombro por un país que les ha dado mucho!", completó.
Ayer, unos 5.000 afiliados de la Asociación Bancaria marcharon por el microcentro porteño en reclamo de una suba salarial de 25%. Así buscan poner presión sobre el sector patronal en la negociación salarial que "está estancada", según dijo el secretario general adjunto a cargo de la Bancaria, Sergio Palazzo. Los bancos ofrecen 18% que el gremio rechaza. "Si las cámaras no ofrecen una propuesta salarial digna, el Secretariado decidirá un paro nacional de 24 horas", amenazó el gremialista en un acto callejero.
Los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) también se concentraron ayer al costado de la avenida General Paz, a la altura de San Martín, para protestar porque el Gobierno eliminó desde 2011 el pago de un plus anual que cobraban con sus sueldos. La manifestación fue encabezada por el titular de la rama opositora de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Pablo Micheli, quien cuestionó el despliegue de "una importante cantidad de gendarmes y policías" para vigilar la protesta.
Hoy, continuarán los conflictos. Por caso, a las 11:00, los trabajadores de la Secretaría de Hacienda harán un "ruidazo" frente a la Contaduría General de la Nación para protestar también porque el Gobierno no les abonó la "compensación 2011", un plus que cobran en forma ininterrumpida desde hace 40 años por la presentación en tiempo y forma del Presupuesto Nacional.
"Luego de tres meses de espera, se nos comunicó que nuestro trabajo no se pagará por una decisión política. Dicha respuesta constituye un acto unilateral de gran prepotencia, considerando que una norma vigente debería primar por sobre una decisión política", según un comunicado del personal dirigido al ministro Hernán Lorenzino y al viceministro Axel Kicillof.
Luego del "ruidazo", los empleados volverán a reunirse para discutir la adopción de nuevas medidas que tienen el aval de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) y la Asociación del Personal de Economía y Hacienda (APEH).
El recorte de la "Compensación 2011" formó parte de las medidas adoptadas por Economía a comienzos de año para "ajustar" el gasto público. Luego en algunas dependencias fue dejado de lado, pero no en la Secretaría de Hacienda.