En ese sentido, aseguró: "La persona que me dice haber visto a Lucas no desapareció, no se borró, no fue un mensaje de texto, no fue un irresponsable que tiró (algo al voleo), no es así. Tengo comunicación con esta persona y confío plenamente en lo que me dice".
"Lucas bajó del tren vivo, en una camilla y con un cuello ortopédico, entonces busquémoslo, no perdamos el tiempo", suplicó María Luján.
Sostuvo que está convencida de que Lucas "nos está esperando en algún lugar; seguramente esta situación desbordó la capacidad de respuesta", al tiempo que manifestó que sabe que "toda la gente puso lo mejor de las voluntades para el rescate de los heridos y para la atención de los mismos".
"Doy fe -continuó- de que todos se movilizaron para que se reconocieran las personas que habían fallecido y que nos acompañaron. Estoy sumamente agradecida con todas las personas que están haciendo algo para ayudar a los heridos, pero yo necesito más. Hasta que Lucas no aparezca no vamos a descansar".
Señaló que "es probable que Lucas esté con otro nombre o se entendió mal el nombre" al ingresar a un hospital.
La familia del joven pidió continuar la búsqueda y pretende que el juez Claudio Bonadío aporte nuevos datos, ya que la causa se encuentra bajo secreto de sumario.
# Hallaron a los otros dos 'desaparecidos'
Lucas era la única persona que falta hallar. Este mediodía, se informó que Javier Almaraz, de 41 años, se retiró por sus propios medios de la estación sin heridas de gravedad. Su familia tuvo inconvenientes para ubicarlo porque Almaraz había perdido su celular y tampoco buscó otros medios alternativos para avisar que se encontraba en buen estado. En su domicilio no tiene teléfono de línea.
Según constató el gobierno porteño, luego de la tragedia Almaraz fue a trabajar como lo hacía habitualmente y tras la jornada laboral regresó a su casa, donde finalmente pudo ser contactado por las autoridades.
Por su parte, Fernando Javier Sánchez, de 32 años, también se fue por sus propios medios del andén pero decidió pedir asistencia en una clínica privada, donde se encontraba internado, estable, sin heridas de gravedad.
María Luján, la mamá de Lucas, reafirmó que una persona con la que mantiene contacto le dijo que el joven de 20 años "bajó vivo" de la formación, por lo que pidió continuar su búsqueda.