Mientras se hace eterno conseguir la tarjeta en Capital Federal, la ambición del Gobierno es llevarlo a todo el país. Asío, el proyecto SUBE no se quedaría sólo en el ámbito de Buenos Aires, sino alcanzaría a más provincias, sino a todas.
La primera provincia en desembarcar sería Misiones. Según
Misiones on line, así lo anticipó ayer el subsecretario de Transporte de la Provincia, Hermes Almirón. Misiones sería una de las primeras jurisdicciones en ponerlo en marcha. La exigencia de la Nación obligaría a las prestatarias a cumplir con un compromiso que asumieron hace más de 7 años: instalar tickeadoras.
Así, permitiría a las autoridades de aplicación y a los usuarios, saber con certeza cuántos boletos venden las empresas, dato que hasta ahora sólo se conoce por declaraciones juradas presentadas por las propias compañías. Lo que también traería aparejado el malestar dentro de ñlas empresas ante el control.
La semana pasada la Nación reunió a autoridades del área de transporte de varias provincias, entre ellas Misiones y les dejó en claro que el SUBE será obligatoria en todo el país. Entre jueves y viernes próximos se concretará la segunda ronda de reuniones para definir cómo se instrumentará el sistema.
Según indicó Almirón, desde la cartera que conduce Juan Pablo Schiavi manifestaron su interés en que en Posadas, Garupá y Candelaria se concrete la primera experiencia con el SUBE en el interior del país. Consideran que el Sistema Integrado que funciona en esas tres localidades es un escenario ideal para la aplicación del sistema prepago, tanto por la infraestructura presente como por la que está prevista y por la coexistencia de tramos urbano e interurbanos dentro del mismo esquema.
Sintonía fina
La generalización del SUBE en todo el país responde al cambio aplicado desde el año pasado por el Gobierno nacional en la política de subsidios a los servicios públicos.
La idea es orientar los aportes del estado a las personas que realmente lo necesitan en vez de extenderlos a toda la población.
Para ello pretenden subsidiar directamente al usuario y no más a las empresas, tal como lo vienen haciendo desde 2003.
La instrumentación del SUBE, que es una tarjeta personal e intransferible, junto con un esquema de tarifas diferenciales, permitirá a la Nación establecer a quién beneficia con subsidios y a quién no.
De ese modo, se establecería una tarifa que cubra los costos de las empresas y les permita una “rentabilidad razonable”. A aquellos cuyo nivel de ingresos así lo permitiera (cuestión que deberá ser definida por la Nación en base a criterios que hasta ahora no fueron difundidos) se les cobrará esa “tarifa completa”, mientras que el resto de los usuarios se les permitirá comprar boletos, en una cantidad que se ajuste a sus necesidades, a un precio menor.
El propio sistema electrónico informará a la Nación, todos los meses, cuántos boletos a precio subsidiado vendió cada empresa. Con ese dato, el Gobierno depositará en las cuentas de las compañías, el dinero suficiente para cubrir la diferencia entre la tarifa total y la tarifa subsidiada.
La palabra de Schiavi
En tanto, el secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, manifestó hoy que ya se entregaron 6.300.000 tarjetas pero necesitan entregar algo más de un millón aún. "Estamos bien. Incorporamos más unidades de Anses y las personas están mejor atendidas que en la calle", dijo. Agregó que durante el fin de semana seguirán incorporando sedes. El mercado central, visitado por mucha gente durante el fin de semana, sería uno de los puntos elegidos.
Por otra parte, Schiavi intentó llevar tranquilidad a los usuarios. "El 100% de las unidades de transporte ya cuenta con este sistema. En breve todos los usuarios tendrán su tarjeta". Aclaró también que se están llevando a cabo controles porque se detectaron negocios que cobran entre 0,50 y 5 pesos adicionales por recargar el plástico. "La carga es gratuita", enfatizó.
Un párrafo aparte destinó el funcionario a la quita del subsidio a los peajes en rutas nacionales para empresas de transportes de pasajeros, que entrará en vigencia mañana. "No amerita ningún cambio de tarifa", y cuestionó a los medios que intentan "generar temor en la gente" al sugerir posibles aumentos de los boletos.
"Es una época en la que el Estado está generando ajustes de subsidios, no de tarifas. No es que estemos generando tarifazos", enfatizó Schiavi. Y agregó: "La única jurisdicción que sí aumentó fuertemente sus tarifas fue la Ciudad de Buenos Aires, con la suba del subte "..