La actitud de los quioscos motivó no sólo quejas sino denuncias formales ante la Secretaría de Defensa al Consumidor de la gobernación bonaerense. "Recibimos reclamos porque se está cobrando un peso por la recarga de 20 pesos en algunos lugares muy puntuales", precisó Roberto Daoud, de la mencionada dependencia oficial, que depende del Ministerio de la Producción provincial.
El funcionario informó que encarará un trabajo con las agrupaciones de comerciantes para "recordar a través de las cámaras y federaciones del sector que no puede haber un cobro extra". Las quejas, agregó Daoud, fueron redireccionadas a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).
Además, los kioskos tienen un tope de recarga que siempre queda corto con relación a la demanda. Un kioskero de avenida El Cano y Supeí, en Capital Federal, describió: "Tengo un tope para recargar que siempre se ve superado por la demanda y tengo que colgar el cartelito de que no recargo hasta mañana, es ridículo".
En el foro fo
rotransportes.com.ar explican que el kioskero se queda sólo con el 1% de la recarga lo que muchas veces les implica más una molestia que un beneficio. Además, allí denuncian los kioskos que están cobrando por la recarga.
El
Diario Hoy da cuenta de los usuarios que describen las fallas que presenta al día de hoy el servicio:
Mabel Ruiz, 49 años
“Saqué la tarjeta hace diez días en Berisso, y tuve que hacer dos horas de cola. Pero además tuve problemas para recargarla, el sistema está siempre cortado y encima hay pocos lugares para recargar.”
Gisela Manzur, 26 años
“Cuando fui a sacar la tarjeta en Berisso, tuve que soportar cuatro horas de cola. El sistema parece más cómodo, pero el problema es que hay muy pocos lugares para recargar la tarjeta, lo que hace que tardes mucho en conseguir la recarga.”
Luciano Gómez, 23 años
“Es más cómodo que usar monedas, pero después es complicado lo del registro del saldo, ver cuánto te queda en la tarjeta. Al principio tuve problemas para recargarla, recién ahora empieza a haber más lugares. En cuanto al aumento del boleto, no estoy de acuerdo, tendrían que sentarse a ver cómo establecer el subsidio de otra forma.”
A todas luces, el Gobierno salió a instalar un sistema que aún no está lo suficientemente pulido para que funcione. Seguramente irá funcionando sobre la marcha, con los trastornos que esto implica para los usuarios, los colectiveros, los kioskeros y los empresarios del transporte.
En tanto, se confirmó que a partir del 10 de febrero sólo se mantendrán las actuales tarifas si se paga con la tarjeta SUBE. Ningún otro sistema de pago electrónico mantendrá el subsidio. Ni siquiera las que llevan la inscripción Monedero-SUBE.