Mientras tanto, el Gobierno destacó que el Programa de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica incorporó a más de 1.200 personas bajo arresto domiciliario controlado mediante dispositivos electrónicos, como forma de aliviar la sobrepoblación penitenciaria.
Paralelamente, se informó que solo se sigue adelante con las obras del Complejo Federal de Condenados de Agote, en la ciudad de Mercedes, pero continúa pendiente la relocalización de la cárcel de Devoto hacia Marcos Paz.
Culpas a la CABA
Como casi la mitad de la población alojada en cárceles federales son detenidos de la Justicia Ordinaria de la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno de Milei vuelve a plantear la cuestión del traspaso a la CABA de la Justicia Penal Ordinaria.
Pero ese traspaso debe aprobarse en el Congreso de la Nación y luego ratificarsre en la Legislatura porteña.
El acuerdo prevé un traspaso “progresivo” de la competencia material y funcional de los juzgados nacionales del trabajo y, en esta primera etapa, de la Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. Si bien se mantiene la intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los casos previstos por la Constitución, la función revisora en el ámbito local quedaría en manos del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad.
A fines de 2025, la Legislatura porteña aprobó el Servicio Penitenciario local que dispuso la creación de un organismo integrado por un cuerpo de agentes civiles para la custodia de los detenidos y otra unidad para la reintegración social, como parte del proceso de autonomía y transferencia de competencias penales desde la Nación hacia la CABA. En ese marco se inscribe el traspaso de una parte del penal Ezeiza y el de Jóvenes Adultos de Marcos Paz junto con fondos y parte del personal.