Yacimiento Carbonífero Río Turbio (YCRT), el nuevo bastión de Aníbal Fernández
Y finalmente volvió Aníbal Fernández: se sumó hoy al Gobierno Nacional como interventor de la siempre polémica mina del Yacimiento Carbonífero de Río Turbio.

Y finalmente volvió Aníbal Fernández: se sumó hoy al Gobierno Nacional como interventor de la siempre polémica mina del Yacimiento Carbonífero de Río Turbio.
Pero, ¿qué es Yacimientos Carboníferos Río Turbio S.A.? YCRT es una empresa carbonífera estatal, cuya producción se destina al consumo interno argentino y a proveer a la usina termoeléctrica de Río Turbio, proyecto asociado a la empresa y que se construye en la mina de carbón Río Turbio. Aunque también se llegó a exportar a Brasil.
Durante el kirchnerismo, el Yacimiento Carbonífero de Río Turbio estuvo bajo la lupa a raíz de distintas denuncias por corrupción. En mayo de 2016, se inició una causa por una denuncia de Omar Zeidán, designado por el ex presidente Mauricio Macri en YCRT, quien advirtió sobre el "calamitoso estado de abandono que denotan las estructuras, instalaciones y adyacencias del Yacimiento, y de los Servicios ferroportuarios".
Además, el exinterventor indicó que entre 2005 y 2015 se giraron 26.000 millones de pesos destinados a la mina de carbón. La posterior investigación judicial derivó en el desafuero al exministro de Planificación Julio De Vido en la Cámara de Diputados y su inmediata detención en octubre de 2017.
Pero ahora la situación no mejoró. Tras el profundo rechazo al último interventor, sobre todo por la drástica reducción de personal, y con partidas inferiores a las de la anterior gestión kirchnerista, y ante el probable advenimiento de una nueva era K, el día después de las PASO de agosto, el gremio de ATE dispuso un paro total de actividades.
Se dejaron de producir 30 mil toneladas mensuales que se vendían a Brasil y San Juan. La empresa tiene 2000 empleados y un presupuesto cercano los 2000 millones.
Los fundamentos fueron la falta de cascos de seguridad y de control de gases, y que los colectivos de traslado al interior de la mina (sin funcionamiento exterior) no tenían verificación técnica al día. Todos argumentos rechazados por la dirección de la empresa. "Son pretextos por una cuestión política", afirmaban.
Respecto de los reclamos, dicen que no hay falta de cascos, que en la última gestión se adquirió una nueva central que permite el control de gases y la velocidad del aire y que los colectivos no funcionan en calles y tienen una exigente revisión técnica de los talleres internos.
Debido al prolongado parate, actualmente no hay carbón en todo Río Turbio por lo que tampoco se puede hacer funcionar la Usina Carboeléctrica de 21 MW.
En este escenario tampoco hay ningún movimiento en la abandonada Central Termoeléctrica de Río Turbio de 240 MW que costó alrededor de US$ 1700 millones y no fue concluida. Según un estudio de las autoridades de YCRT todavía faltaban otros US$ 240 millones para terminar la mega obra que emprendió el grupo español Isolux. Por la causa de los sobreprecios de la planta fue detenido el ex ministro de Planificación Julio de Vido detenido.
Según afirman, la mina alcanzó en noviembre de 2018 una producción mensual de 30 mil toneladas de carbón, lo mismo que se producía en un año durante el gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández. La empresa había comenzado a vender material a San Juan y Brasil por un total de US$ 12 millones. Las proyecciones indicaban que en 2020 las extracciones anuales llegarían a las 500 mil toneladas y en 2025 tocarían el millón. Las ventas proyectadas para el 2020 eran de US$ 24 millones.
El trasfondo del paro de actividades no fue la seguridad de los operarios, según dijeron fuentes de la empresa, sino el cambio de gobierno.
"Es necesario un cambio de autoridades en nuestra empresa madre YCRT, alejando a aquellos que durante 4 años la han ahogado financieramente y se preocuparon más por el lobby y la especulación, persiguiendo, extorsionando y despidiendo a sus trabajadores, a nuestros vecinos", dijo Darío Menna, el intendente de Río Turbio, quien triunfó en las elecciones de octubre por el Frente de Todos.
"Los trabajadores del carbón, no solamente pedimos que se vayan los que corresponde que ya no estén; sino que además, manifestamos claramente que ya no queremos seguir perdiendo el tiempo con funcionarios que nos flexibilizaron, nos atrasaron, y con quienes se rompió el vínculo de valores por acción de los mismos funcionarios que hasta hoy persisten como en recaída. Los pueblos de la cuenca carbonífera, obreros del carbón, santacruceños queremos ponernos en marcha de forma inmediata", indicó el gremio en un reciente comunicado.
La visión de los directivos de la empresa minera es justo al revés. En la auditoría interna encargada a Zeidan por el anterior gobierno, el interventor encontró a más de 100 personas que cobraban sueldos, pero no tenían registrado más de un mes de trabajo al año. Por otro lado, fueron dados de baja los bonos anuales que le otorgaban a algunos mineros sumas de 1,5 millones como premio a la producción. Una paradoja puesto que la mina estuvo inactiva durante los últimos dos periodos del kirchnerismo en el poder. No eran extraños los salarios de 150.000 pesos para operarios sin funciones.
En la actualidad la empresa tiene unos 2000 empleados pero solo 400 cumplen funciones en los túneles. El presupuesto anual ronda los 1600 millones de pesos, mientras que durante el kirchnerismo llegaba a los 3500 millones con unos 3000 empleados y producción cero.
El paro de actividades frenó también los trabajos que se estaban realizando en un nuevo "frente largo" de extracción con la participación de la empresa estatal polaca KOPEX S.A. una inversión estimada de 30 millones de euros.
"Tenemos un yacimiento de escala mundial y estábamos en conversaciones con Corea del Sur, China, para entregar material en el futuro, pero en la empresa la cultura del trabajo se quebró. Son demasiado años sin hacer nada y los viejos mineros ya no están para enseñar", dijo un alto funcionario de la empresa.
Como no hay carbón en toda la zona tampoco se puede poner en marcha la Usina Carboeléctrica de 21 mw y el tren que une Río Turbio con los barcos de Punta Loyola también ha apagado sus motores. "En el puerto se hicieron inversiones por US$6 millones y ahora está detenido todo ese esfuerzo. Mientras la empresa no siga lo estándares laborales internacionales y no existan una contraprestación por lo que se paga desde el Estado a la empresa, esto no va a funcionar", dice el empleado jerárquico.
En la actualidad una alto porcentaje de los salarios oscila entre los 100 y 150 mil pesos. La jornada laboral es de 6 horas de lunes a viernes con los fines de semana feriados. En los centros mineros internacionales las jornadas son de 8 horas y las minas producen 365 días al año, indican desde la minera.
Así, cabe resumir que la mina de Río Turbio, a donde Aníbal Fernández tendrá su nuevo bastión, desde hace varios meses que se encuentra en virtual estado de paralización y abandono, dadas las constantes pujas de la anterior gestión con los gremios internos de YCRT, que se mostraron muy "combativos" en estos últimos 4 años, sobre todo ATE, reclamándole a la gestión macrista todo tipo de "derechos" perdidos.