Dayub junto a un grupo de autoconvocados está realizando un seguimiento satelital de los sitios donde aparecen puntos calientes en el límite entre la capital provincial y Santa Fe.
La ubicación exacta de los incendios se pudo establecer gracias a la colaboración de baqueanos de Santa Fe, algo que es sumamente valioso por las barreras que impone en aislamiento.
Ante todo este esfuerzo cívico ¿qué hace el ministerio de Medio Ambiente de Juan Cabandié?
Dayub arriesga: “Lo que muestra esto es que todo es un pretexto discursivo entre el oficialismo y oposición, donde coinciden en la multicausalidad, es todo un verso ¿Cómo puede ser que un piso húmedo después de dos días de lluvia, ya esté prendido fuego? ¿Cuándo dejó de llover? El jueves. Una copiosa lluvia que impregnó bien los suelos, que no se secan de un día para el otro. Los pescadores deportivos sabemos lo que es prender fuego después de dos o tres días de lluvia”.
“Estamos recolectando semillas y árboles nativos, para poder ir hasta allá y empezar a plantar. Estamos gestionando con organismos gubernamentales y privados, con huertistas que se sumaron al grup o”, añadió.
A esta Altuna los humedales argentinos ya sufrieron los peores incendios en más de una década.
La destrucción de los humedales, que desempeñan un papel fundamental en mitigar inundaciones y la purificación del agua, es una preocupación central para científicos. El ecosistema alberga miles de especies, entre ellas la capibara o "carpincho" -como es conocido en Argentina-, el roedor más grande del mundo, destacó el 2/9 un parte de la agencia Reuters que citó a científicos especializados en la materia.
Según Natalia Morandeira, investigadora en el Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de San Martín, personas que viven en comunidades isleñas sobre los márgenes del Paraná han perdido sus hogares y ganado, y combaten las llamas ellos mismos utilizando baldes con agua.
"Esta es la peor situación desde el 2009", dijo la bióloga, que detalló que en agosto se registraron casi 16.000 nuevos focos de calor, lo que representa el 59% del total de 26.667 focos reportados en el año.
Incluso la agencia kirchnerista Paco Urondo se ocupó del tema y citó a dos referentes medioambientales de la provincia de Entre Ríos que hicieron sus propuestas.
Nadia Burgos, coordinadora de la Red Ecosocialista en Entre Ríos sobre los efectos de las quemas contó: “ En Paraná, hace semanas que convivimos con el humo, lo cual hace que en una situación de crisis sanitaria por la pandemia, además veamos afectada nuestra salud respiratoria. Hay consecuencias socioambientales porque al afectar los humedales, que son filtros depuradores de agua dulce, se generan inundaciones y sequías que las sufre la población. También tiene consecuencias económicas y sociales porque en los humedales viven isleños, isleñas que producen para su propia supervivencia y los incendios están afectando esas vidas. En muchos casos los incendios llegan hasta las casas y generan pérdidas materiales y culturales”.
El medio destaca que “uno de los puntos rcentrales del fenómeno es que estos territorios no tienen una regulación clara y por ende, la resposabilidad frente a la catástrofe es difusa” (sic).
Por su parte, la abogada especialista en Derecho Ambiental y Directora Ejecutiva Fundación CAUCE, Valeria Enderle, explicó que luego de los incendios de 2008 se creó un Plan Estratégico, acordado por el Estado Nacional y las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires, para la conservación y aprovechamiento sostenible del Delta del Paraná. Sin embargo, "la inactividad de estos últimos años a nivel institucional y gubernamental, ha hecho que la situación socioambiental del Delta se haya visto agravada”.
En este sentido aseguró: "hoy los humedales no cuentan con una protección jurídica uniforme a nivel nacional. Sólo existen leyes aisladas en algunas provincias". Al respecto, Enderle dijo que "el gobierno de Entre Ríos a nuestro entender no está haciendo lo que debe hacer. Imaginate que recién hace unas semanas decretó la emergencia ambiental cuando ya hubo más de 25.000 focos de incendios en el Delta, cuyo territorio en un 80% es de E.R. Desde Febrero venimos presentando notas y en algunos casos nos han contestado las solicitudes de acceso a la información pero no así a los pedidos de reuniones, por ejemplo".
En esa dirección, Burgos señaló que “Lamentablemente hay sectores del gobierno, la justicia y sectores productivos vinculados al agronegocio y la agroganadería que usan como chivo expiatorio el problema climático. Pero la verdad es que los incendios se dan por intervención humana con el objetivo de expandir las fronteras para la agroganadería de la soja, el maíz transgénico y la especulación inmobiliaria. Incluso, la bajante histórica del Paraná y las sequías, también son consecuencia de una crisis ambiental que producen estos modelos productivos. los incendios masivos afectan los ciclos de las lluvias, por ejemplo”.
Ante todo este panorama, el ministro Cabandié a través de su cuenta oficial de Twitter acusó a la justicia de Paraná por no encontrar a los responsables de los incendios.
“Lo que sucede en el Delta es indignante. Apagamos el fuego y a los tres días lo vuelven a encender. La Justicia federal con asiento en Paraná no puede hacerse más la distraída. #BastadeQuemas #LeydeHumedalesYa”, escribió el 31 de agosto, la última vez que se refirió al tema.
El 30/8 el ministro convocó a los magistrados de la Corte Suprema para arbitrar los medios necesarios para que el juzgado federal de Paraná, a cargo de la causa por los incendios en el Delta, dé con los propietarios de los terrenos donde se produjeron las quemas.
En tanto, en el Congreso de la Nación, el 27/8 expertos en humedales y urbanidad expusieron en la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, que trabaja en la elaboración de una ley para promover la conservación y el uso racional de los humedales.
En el parlamento se están discutiendo varios proyectos para una "Ley de presupuestos mínimos" que sirva para contribuir a la conservación de todos los humedales del país.
Según menciona Roberto F. Bó, director del Grupo de Investigaciones en Ecología de Humedales. EGE/IEGEBA, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires, la ley de humedales fue aprobada en el Senado en 2013 y 2016 pero “sorprendentemente (o no), al no ser tratada en la Cámara de Diputados, perdió "estado parlamentario" y todo debió volver a empezar...por tercera vez”.