Y agregó: “Ese día yo tenía que viajar a Misiones, era un compromiso oficial, como Primera Dama, así que viajé igual, al principio solo se veía colorado, pero me quedé 3 o 4 días y el ojo comenzó a cambiar cada vez a un color más fuerte. Volví y me quedé en Olivos. Estando allí, junto con Alberto, lo llamamos al doctor (Federico Saavedra, Jefe de la Unidad Médica Presidencial, me dio globulitos de árnica, y me dijo que se iba a ir con el tiempo. Y estuve así paseándome por días dentro de la casa, en Olivos, obligada a no salir para que no se viera el golpe”.
Declaró la mamá de Fabiola
Cabe destacar que la filtración de las imágenes se produce el mismo día en que la madre de Fabiola, Miriam Verónica Yañez Verdugo, declaró como testigo en la causa.
La madre de la ex primera dama dio detalles de las situaciones de maltrato que sufría su hija y confirmó que vio el moretón y que estuvo presente cuando el exmandatario zamarreó a la denunciante. “Me dijo ‘soy el Presidente, hago lo que quiero’”, dijo la mujer en su declaración.
Qué dicen los chats
Por otro lado, también se filtraron capturas de Whatsapp en las que quedó registrada una conversación que demuestra la situación violenta que era moneda corriente en la pareja.
En la imagen se ve que a las 2:19 de la madrugada, el ex jefe de Estado insulta a su ex mujer y le pregunta dónde estaba. Ante la pregunta, Yañez contesta que está esperando que le lleven a Francisco, el hijo de ambos. En ese momento ya se había trasladado a la casa de huéspedes. Infructuosamente, el ex mandatario intenta convencer a Fabiola para que regresara al dormitorio principal.
"Quiero hablar. No quiero más insultos. No quiero más violencia/ Y no quiero que Francisco nos vea separados. No es lo que deseo. Te ruego que me ayudes. Tengo la guardia baja. Si te importa salvar nuestra familia hablemos y escuchémonos", le escribió Alberto a Fabiola.
Justamente, la secuencia coincide con el relato de Yañez, quien aseguró a la periodista Tatiana Schapiro que se iba de madrugada a la casa de huéspedes porque no “soportaba más” los ataques: “¿Cómo una persona con tanta impunidad te hace una cosa así? Entonces ni siquiera le contestaba. Agarraba, me ponía la bata, las pantuflas y me iba a la casa de huéspedes”.