Parte de su gabinete le propuso a Fernández tener un gesto hacia la sociedad. Otros, incluso le piden que no recorte sueldos sino que se realice una donación.
Quienes sí escucharon los cacerolazos fueron los gobernadores. El cordobés Juan Schiaretti y el tucumano Juan Manzur decidieron recortar sueldos.
En el caso de la provincia mediterránea, los sueldos más altos de la administración pública serán recortados en un 30% en abril y destinado a infraestructura, equipamiento de salud y atención sanitaria.
En tanto, en el Jardín de la República se donará la totalidad del salario del gobernador y los ministros sufrirán una baja de 50%. Los secretarios verán recortes en sus haberes del 30% y los subsecretarios un 20%. Los fondos serán destinados a Salud y Desarrollo Social.
Otro dirigente que se sumó a la iniciativa fue el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, quien donará el 60% de su sueldo y conformó una escala descendiente para los cargos que le siguen en el Ejecutivo municipal. De esta manera, se convirtió en el primer jefe comunal del Gran Buenos Aires en dar este paso importante.
Tal como informó Urgente24, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, acelera un recorte del 40% del presupuesto de la Cámara baja.
El intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque, anunció la donación del 50% del sueldo de toda la planta ejecutiva para la "compra de insumos sanitarios y atención de cuestiones sociales".
Antes, el gobernador de San Juan, Sergio Uñac, había bajado un 30% los sueldos de funcionarios, incluyendo los poderes Judicial y Legislativo.
Mediante su cuenta de Twitter, el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, anunció que había decidido que los funcionarios políticos de su administración redujeran sus sueldos de marzo para atender la emergencia.
Y la lista continúa a lo ancho y largo del país. Sería importante que el mandatario argentino se muestre conciliador con la clase media y anuncie un paquete de medidas que incluya una respuesta a estos reclamos.
Lo peor que le puede ocurrir es quedarse solo de un lado de la grieta en su estrategia de confrontación con un sector de la oposición en un momento tan delicado. Pasará a ser uno más del montón para el inconsciente colectivo.