Este domingo 28/4 la apertura de mesas en Rosario se llevó a cabo sin inconvenientes, aunque un poco más tarde de lo estipulado dado que el armado de los cubículos para votar demandó a las autoridades de mesa más tiempos del que se esperaba.
El principal problema del socialismo en Rosario es que, en estos 30 años de gobierno, el narcotráfico nació y creció en los barrios de la ciudad más grande de la provincia, dándole una fama negativa en el país y en la región. Además, el Frente Progresista lleva a una candidata con alto nivel de desconocimiento, la socialista Verónica Irizar apoyada por el gobernador, que competirá con el ex Coalición Cívica Pablo Javkin.
Este último no viene del socialismo que hace tres décadas gobierna, pero tiene un mayor nivel de conocimiento. Todo indicaría que el Frente Progresista se llevará la mayor cantidad de votos (aunque divididos) y que se impondrá en las generales de junio con un candidato único.
En la interna de Cambiemos, se enfrentan el radical Jorge Boasso, apoyado por figuras como la de Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza y presidente del comité nacional de la UCR, y Roy López Molina, apoyado por Mauricio Macri pero con un fuerte rechazo en la sociedad santafecina.