Dicho procedimiento, por supuesto, requiere de estrictas normas de seguridad: para los comicios de este año (tanto las PASO como las generales) iban a contratarse tres satélites y se iban a implementar una serie de técnicas de encriptación y seguimiento. Pero en el interín, la Corte Suprema falló contra el Ejército en un tema de diferencias salariales (ver nota relacionada), y lo conminó a pagar ya. Al parecer han ocurrido embargos de cuentas del Ejército, y entre lo que se embargó estarían los fondos para la operación electoral. Por lo tanto, no habría satélites ni se podrían implementar las medidas de seguridad planificadas.
Con el objetivo de intentar solucionar este problema, el Ejército habría desarrollado una aplicación para las elecciones, basado en Google Maps, para realizar el seguimiento de las urnas. Se trata de un método más económico pero, a la vez, más precario y con medidas de seguridad menos rigurosas.
Cuando ya el kirchnerismo ha denunciado sus sospechas por la contratación de Smartmatic y advirtió que el Gobierno "intenta manipular” los resultados de las elecciones (ver nota relacionada), ahora esta situación con el repliegue -sobre todo si los resultados son reñidos como se prevé- podría agregar otro manto de sospecha a los comicios.
Según pudo saber Urgente24, en la oposición hay cierta preocupación por esta cuestión y estarían analizando realizar al menos una advertencia en ese sentido.