En contraste, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) experimentó una contracción del 6,78% mensual, situándose en 37,16 puntos y representando el valor más bajo entre las tres regiones analizadas. Se trata de un territorio cautivo de LLA.
En términos interanuales, el GBA muestra un crecimiento del 7,50% y el Interior del 3,28%, mientras que CABA acumula una merma del 8,53%.
Al analizar el comportamiento según el nivel socioeconómico —aproximado a través del nivel educativo de los encuestados—, los hogares de ingresos bajos evidenciaron un incremento mensual significativo del 12,33%, situándose en 41,29 puntos y superando levemente el nivel de los hogares de ingresos altos, que alcanzaron los 40,95 puntos tras registrar una retracción del 4,07% en el mes.
En cuanto a los subíndices que componen el indicador general, el componente de Situación Personal experimentó un notable incremento del 11,33% mensual, apoyado en expectativas favorables a un año vista.
Por el contrario, se observaron retrocesos en el subíndice de Bienes Durables e Inmuebles, que cayó un 3,42% —afectado principalmente por la menor disposición para la adquisición de electrodomésticos y automóviles—, y en el de Situación Macroeconómica, que mostró una leve disminución del 0,75%.
En términos de horizontes temporales, las Expectativas Futuras aumentaron un 3,80% en el mes, mientras que las Condiciones Presentes mostraron un incremento marginal del 0,33%.
La recolección de datos para este relevamiento se llevó a cabo entre el 1 y el 9 de septiembre de 2026 mediante una encuesta telefónica a una muestra de 1.000 casos en grandes centros urbanos del país, bajo la ejecución de Poliarquía Consultores y un error estadístico estimado en +/- 3,5%.