En los últimos meses, D'Onofrio apareció en varias encuestas opositoras y el resultado fue muy bueno: su nombre es conocido por un amplio sector de la sociedad, tiene muy buena imagen positiva y le queda un buen margen para crecer.
Moderado, constructivo, transparente y conciliador es su estrategia para hablar frente al micrófono.
“Nunca lo llamaron del Gobierno; y si lo llaman por supuesto va a ir corriendo a tratar de aportarles su visión de las cosas”, expresaron desde River al diario La Nación sobre quien hoy ya es más que un dirigente de fútbol.
Para cerrar, 2 conclusiones que quedaron tras ese encuentro en lo de Urtubey:
1. Randazzo juega en esta elección.
2. D'Onofrio va a decidir luego de diciembre, cuando su mandato en River termine. A partir de ahí se verá la estrategia a seguir.