El funcionario aclaró que, en todos los casos, el Ministerio pidió una baja en los precios, aunque en esos dos alimentos "los productores se plantaron, y frente a la necesidad de llevar de verdad a todos, se decidió comprarlos por encima del precio testigo".
En el caso del aceite, el Ministerio instrumentó la compra de 1,7 millón de unidades de aceite mezcla en presentación de 1,5 litro a diferentes empresas, entre ellas Sol Ganadera SRL y Copacabana SA. Dichos productos (de las marcas Indigo o Ideal) tiene un costo de alrededor de $158 por unidad, mientras que en el programa Precios Cuidados el valor asciende a $121 y el "precio testigo" de la Sigen, $97.
En cuanto a los fideos, el Estado compró cerca de medio millón de paquetes de 500 gramos a las compañías Forain SA, Copacabana SA y Sol Ganadera SRL, a un promedio de $84 por kilo, es decir $42 por unidad. En el listado que figura en la web de Precios Cuidados, los fideos Canale de 500g se venden a $33.
Respecto a la cuestión de los fideos, el Ministerio debió publicar una resolución rectificadora ya que en una primera publicación el precio de $84 hacía referencia a cada unidad de medio kilo, lo que significaba un precio elevadísimo al, incluso, de las primeras marcas.
La cartera además emitió un comunicado para explicar la compulsa de precios. "Se invitaron a la compulsa a 11 empresas proveedoras de alimentos y 10 empresas proveedoras de leche. Todas vienen participando hace muchos años de las distintas licitaciones de este organismo", señaló.
"Todos los rubros se adjudicaron a más de un proveedor, ya que por el volumen, se habilitó la opción de ofertas parciales. En ningún casos se lograron ofertas por la totalidad de solicitado. La mayoría de los rubros se encuentran en el margen de lo establecido por la Sindicatura General de la Nación (Sigen) como precio testigo", prosiguió.
En diálogo con el canal C5N, Arroyo amplió: "Estamos ante una emergencia alimentaria importante y tenemos que dar respuestas. Además, transferimos fondos a los municipios y provincias para que compren alimentos y artículos de higiene y así poder aumentar el volumen de asistencia".
El ministro también destacó que, debido al avance de la pandemia, la demanda de alimentos aumentó de 8 a 11 millones de personas: "Hay muchos argentinos que hacen changas y ahora no pueden hacerlas. El 40% de los argentinos tienen trabajo informal y vive de los ingresos diarios".
Por último, Arroyo señaló que han incrementado en 2 mil millones de pesos la asistencia alimentaria: "Una parte es esta compra de alimentos y la otra parte es la transferencia de fondos a provincias y municipios para reforzar la ayuda".
Cabe recordar que esta compra masiva de alimentos había generado muchas críticas, incluso el dirigente afín al Gobierno, Juan Grabois, había estallado de furia. "Algún hdp compró fideos al TRIPLE de lo que valen y de la peor calidad (...) Es una estafa a los pobres. Confío en que Alberto Fernández va a ponerle los puntos al responsable", escribió en su cuenta de Twitter.
Arroyo también hizo declaraciones a TN, donde explicó que “la SIGEN fija los precios testigos, la licitación es abierta y, en todos los casos, el Ministerio pidió rebajas" y aseveró: "En todos los casos pedimos rebajas, decidimos con un informe técnico comprarlo igual en el marco de la emergencia. No llegamos a cubrir a cantidad de módulos. Aprovecho para pedirle a los proveedores que nos ayuden a bajar los precios".
No obstante, el funcionario reconoció que la diferencia de precios se dieron, sobre todo, en azúcar y aceite, por la dificultad del Gobierno de conseguir proveedores que vendieran más barato. "En el caso del azúcar y el aceite, los precios están por arriba de los precios de referencia que fijó la Sigen", admitió el ministro.