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"Para armar el albertismo hacen falta el éxito económico y un dogma"

El prestigioso analista político y encuestador consideró los elementos que tienen que darse para la construcción de una identidad propia del Gobierno.

El nuevo tiempo político presenta algunas particularidades. Alberto Fernández no parece el dueño absoluto de las decisiones de su gobierno dado la sombra que le hace Cristina Fernández, su poderosa vicepresidente y dueña del mayor caudal de votos que consagraron al Frente de Todos en las elecciones de octubre. 

El Presidente ha sido definido, más que como un líder, como un equilibrista que mantiene unido a un heterogéneo grupo en el que conviven por conveniencia kirchneristas, peronistas ortodoxos y massistas. 

De existir, el "albertismo" no tiene lugar -aún- para instalarse como la nueva identidad del Gobierno. 

¿De que depende que esa identidad tome cuerpo?

Según Hugo Haime, prestigioso analista político y encuestador, son 2 los elementos  que posibilitarían el ascenso del "albertismo" como identidad política: el éxito económico y la definición de un relato propio, "un dogma"

"La posibilidad de armar el albertismo supone dos condiciones: que Alberto pueda tener éxito en lo económico y pueda construir una cantidad de ideas fuerza que sean diferentes a las del kirchnerismo, las del massismo y las del peronismo. Lo que puede pasar es que Alberto se constituya en el líder del Frente de Todos; eso, sí, podría pasar", dice en declaraciones a la revista La Tecla. 

Según Haime, la construcción de esa identidad depende de que el Presidente logre "las dos cosas básicas que él prometió en la campaña electoral: defender a la economía y unir a los argentinos". 

"Eso, por un lado, y, al mismo tiempo, constituir un dogma, ideas que construyan un sistema básico de creencias", dice. A esto Haime lo sintetiza como "un relato propio". " Las diez verdades de Alberto, emulando eso de las diez verdades peronistas", compara. 

"Con Néstor y con Cristina convivían el justicialismo y el kirchnerismo, con Macri no había población definiéndose como macrista. Macri era un anti, un conglomerado de ideas para oponerse al peronismo. La unidad del peronismo fue clave para construir el triunfo de Alberto; los gobernadores peronistas fueron muy importantes, y, obviamente, Cristina, que es la que tiene más votos; y Sergio Massa. Ahora, la decisión es de Alberto, si quiere construir albertismo, si quiere asumir como el jefe del peronismo o quiere consolidar el Frente de Todos", concluyó.  
 

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