Otro fracaso K: Alberto F. pisó el acelerador, fue contra Maduro en la ONU y pidió una misión en Caracas
Fuerte comunicado de la Cancillería

Fuerte comunicado de la Cancillería
El presidente Alberto Fernández dio instrucciones a la Cancillería sobre la posición a fijar por la representación argentina en Ginebra ante los proyectos de resolución en relación con la situación en Venezuela que se tratarán en la reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Nuestro país mantendrá su liderazgo en la defensa global de los derechos humanos y sostendrá los principios de paz y resolución política de la crisis venezolana.
Asimismo, valorará y apoyará con fuerza el trabajo realizado por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas Michelle Bachelet. En ese marco, instamos al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela a cooperar plenamente con el Consejo y todos sus mecanismos, y a implementar íntegramente las recomendaciones hechas por la Alta Comisionada en sus informes. Así como con su llamado a que conduzca investigaciones prontas, exhaustivas, independientes, imparciales y transparentes sobre las alegaciones de violaciones a los derechos humanos, lleve a los perpetradores ante la justicia y garantice una reparación adecuada a las víctimas.
La República Argentina destacará a través de sus representantes en el Consejo, la necesidad de reforzar la instalación de una misión permanente de la Alta Comisionada en Caracas, dotada de los recursos humanos y de los elementos que le permitan desplegar una acción remedial frente a dichas circunstancias y contribuir a encaminar soluciones apropiadas, liderando actuaciones complementarias que pueda estimar convenientes para tal propósito.
Nuestro país contribuirá así a que se cumpla con la hoja de ruta convenida en la Carta de Entendimiento firmada por la Alta Comisionada y el gobierno venezolano, valorando ese espacio de trabajo concreto abierto recientemente a partir de la presentación de las recomendaciones y solicitudes de la Alta Comisionada.
El diálogo y la cooperación con las autoridades, las respuestas eficaces a las exhortaciones manifestadas en los diferentes informes, sumados a los mecanismos de protección esenciales, son fundamentales para revertir la actual situación en derechos humanos en Venezuela. Son las autoridades venezolanas las responsables de respetar sus obligaciones internacionales de derechos humanos, así como de garantizar la paz social y la estabilidad política, lo cual resulta aún más necesario cuando se encara un proceso electoral. La República Argentina como integrante del Grupo de Contacto Internacional para Venezuela, votará acompañando su propuesta, preservando la posición que aquí se explícita.
Por último, el presidente Fernández sostuvo una vez más que deben condenarse los bloqueos y las sanciones que, pretendiendo presionar a las autoridades, agreden especialmente al pueblo venezolano y contribuyen a un sufrimiento aún mayor del mismo, dada la grave situación económica y social en la que se encuentra.
Recordemos que tras el escándalo que se generó por los dichos del embajador argentino ante la OEA, Carlos Raimundi, quien aseguró que “hay una visión sesgada de la violación a los derechos humanos en muchos países” de la región y consideró que el Gobierno de Nicolás Maduro está bajo una arbitraria presión internacional, Felipe Solá salió a despegarse de sus dichos y desde la cancillería alegaron que "la posición es otra".
Urgente24 se había comunicado con voceros de la Cancillería en su momento y había informado que iba a ser el vicecanciller quien declarara a los medios tomando distancia. "Nuestra posición sobre el caso es la que expresamos en la ONU el junio, la que expresamos en el grupo de contacto hace dos semanas y es la que vamos a expresar la semana que viene cuando ese informe se analice en la ONU", afirmaron las fuentes a este medio.
"Esa fue una reunión política que nada tiene que ver con la postura de Argentina o de cancillería", sentenciaron las fuentes.
En esa línea , este medio pudo saber que el Secretario de Relaciones Exteriores de la Cancillería, Pablo Tettamanti, fijó su posición y dijo que: “no corresponde a ese organismo tomar una decisión sobre el informe de la Alta Comisionada de la ONU Michelle Bachelet presentado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, y por lo tanto no estaba previsto en modo alguno que hubiese un pronunciamiento".
"Tampoco era el ámbito para que las delegaciones se pronunciaran sobre ese reporte sino antes que nada reaccionar eventualmente con algún comentario sobre la presentación que se hizo”.
Tettamanti aclaró que “en ese contexto la delegación argentina tomó la palabra e hizo algunos comentarios sobre la presentación que se recibió, comentarios que más allá de las precisión o no del lenguaje en modo alguno puede o debe ser interpretado como un rechazo al informe, palabra que no fue utilizada en momento alguno por nuestro representante en la OEA”.
“Los informes de los DDHH están siendo considerados en estos momentos en la sede la ONU en Ginebra. Está previsto que las resoluciones del Consejo de DDHH se tomen entre el 5 y el 6 de octubre. La Argentina está trabajando activamente en el seguimiento de toda la agenda incluyendo las resoluciones que tienen que ver con estos informes, elevados uno por la Alta Comisionada y el otro por los expertos independientes”, añadió.
El funcionario puso de relieve que “en la sesión de ayer del Consejo Permanente de la OEA, convocado de modo extraordinario en Washington, el objetivo era que los expertos independientes presentaran la experiencia que habían tenido en la confección de este informe”, al tiempo que reiteró que “una vez más la posición argentina con respecto a la situación en Venezuela es seguir apoyando la necesidad de que se restablezcan plenamente las instituciones democráticas, tener en cuenta la situación de la población, su sufrimiento, que ha generado una importante emigración de venezolanos que son también síntoma de una causa y que esa causa hay que tratar de revertirla, y que la situación económica no puede ser agravada por acciones que se puedan tener desde países terceros”.
“En simultáneo, en consecuencia con la tradicional posición argentina sobre DDHH, nuestro país entiende que el Gobierno de Venezuela tiene responsabilidad en el pleno respeto a los derechos humanos e incluso en hacer todo lo que está a su alcance para hacer que no sean violados ni por la acción propia ni por la acción de otros, y hemos manifestado -al igual que el Grupo de contacto del que formamos parte hace pocos días- nuestra gran preocupación por las graves violaciones de los DDHH que se reportan tanto en el informe de la Alta Comisionada como en el de los expertos independientes, y trabajamos con el Grupo de Contacto para fomentar en Venezuela elecciones libres, justas y creíbles”, concluyó Tettamanti.