Mientras un basto sector de la oposición, abanderado por Patricia Bullrich -ex ministra de Seguridad de la Nación- pide a gritos su incorporación al equipamiento policial para la lucha contra el delito, en el oficialismo continúan considerando que no se trata de una buena medida. De hecho, el propio jefe de gabinete, Santiago Cafiero, afirmó en las últimas horas que ni siquiera "está en estudio" el regreso de su implementación. "Seguimos con nuestra línea", resaltó el funcionario.
Si bien la negativa del oficialismo es general, hay quienes dentro del gobierno piensan diferente. Uno de ellos es Sergio Berni, ministro de seguridad bonaerense, quien volvió a desmarcarse de la ideología que predomina en el Frente de Todos en términos de Seguridad al considerar que "no se puede estar discutiendo en el año 2020 el uso de pistolas Taser por cuestiones ideológicas... Su uso es fundamental".
En la misma línea se expresó Sergio Massa, no sin antes expresar sus condolencias con la familia y la Policía Federal por la pérdida del oficial Roldán.
A través de su cuenta de Twitter, expresó: “La muerte de cada policía, prefecto o gendarme es un triunfo de los delincuentes contra el Estado de Derecho”.
En ese sentido, pidió por el acompañamiento a los efecticos de seguridad en la lucha contra el delito.
“Usar Taser, Tonfas o cualquier instrumento nuevo que ayude a incorporar tecnología contra el delito es una obligación. Son las herramientas que en Estado de Derecho nos da la Constitución para hacer cumplir la ley”, sostuvo.
Continuó: “Debemos garantizar un entrenamiento en estas herramientas menos letales que demandan una capacitación tan rigurosa como las más letales. Necesitamos fuerzas de seguridad capacitadas y con todos los recursos”.
“Es nuestra obligación reequipar, profesionalizar en el uso de nuevas tecnologías, capacitar a nuestras Fuerzas de Seguridad y defender su actuación en el marco de la ley, para que cumplirla sea la regla y el que comete un delito sea castigado”, finalizó su hilo de tweets el presidente de la Cámara baja.