"Oficialismo y oposición comenzaron con los primeros ensayos de campaña para 2021. A menos de siete meses del cierre de listas, tanto en el Frente de Todos como en Juntos por el Cambio enfocan los armados en la Provincia de Buenos Aires, principal distrito electoral del país, donde confluyen distintas corrientes internas de ambos bandos. Ayer en Merlo, con Gustavo Menéndez como anfitrión, Santiago Cafiero y Malena Galmarini encabezaron un acto que reflotó las versiones sobre la posibilidad de encabezar la boleta legislativa nacional en la provincia de Buenos Aires. Se trata del ala moderada, el “albertismo” puro representado por el jefe de Gabinete junto al massismo de Malena, la expresión más de centro dentro de la coalición de gobierno", comenzó.
A su vez, sumó el caso de Fernanda Raverta: "En el Frente de Todos, más allá del ensayo Cafiero-Malena, la definición del armado de listas estaría reservado para Cristina de Kirchner, jefa política de la Provincia de Buenos Aires. En el Instituto Patria se menciona a la marplatense Fernanda Raverta, tituar de la Anses, como posible cabeza de lista. Lo cierto es que el tono de campaña electoral llegó para instalarse hasta el próximo año. Ayer (23/09) en Merlo, el jefe de Gabinete aseguró que “el macrismo usó durante cuatro años a la Agencia Administradora de Bienes del Estado como una agencia inmobiliaria”, al encabezar la firma de convenios para el traspaso de un predio del Estado nacional a Agua y Saneamientos Argentinos SA (AySA), y otro a la Universidad Nacional del Oeste".
Es decir, la Rosada utilizaría la elección 2021 para hacer cambios en el Gabinete y relanzar la gestión. Eso le daría también aire para que la figura presidencial no quede asociada al fracaso.
El problema es que Cafiero es uno de los integrantes del Ejecutivo Nacional con peor imagen -50% negativa y 32% positiva-, junto con el ministro de Salud Ginés González García y el jefe de Estado, tal como reveló la consultora Acierto.
¿Salvavidas de plomo?