En ese contexto, el ministerio que conduce el radical Luis Petri, ordenó que se restrinja la salida "por razones presupuestarias" y que además, el popular buque tendrá también que enfrentar una serie de reparaciones, concretamente en sus motores.
Es que mantener en funcionamiento la Fragata Libertad es un gasto que hoy por hoy el Gobierno no puede afrontar porque prefiere gastarlo en otras prioridades. En números, sólo los pagos de permisos para amarrar al buque y permanecer en puertos civiles pueden costarle al Estado un millón de dólares anuales, sin contar el combustible, viáticos del personal y el alimento.
Enojo en la Armada Argentina
La noticia por supuesto desconcertó a varios miembros de la Armada Argentina, que no solo se enojaron por la decisión sino que se inquietaron en torno a como impacta esta medida en la formación de los nuevos cadetes, porque la falta de salida de la Fragata Libertad al mundo, también significa menor capacitación para los mismos.
De todos modos, se informó a dicho diario que en este 2024 igual se harán algunos viajes con los cadetes pero por puertos nacionales.
Por otro lado, trascendió que el Gobierno quiere movilizar la Fragata para el mega desfile militar del Gobierno del próximo 9 de Julio, Día de la Independencia, acto que tendrá lugar en Buenos Aires.
Según la página web de la Armada, la última vez que la Fragata ARA Libertad abrió sus puertas al público fue a fines del mes pasado. Amarrada en la dársena de la Base Naval Puerto Belgrano, el buque realizó una jornada de puertas abiertas donde los visitantes pudieron interactuar con la dotación y conocer la misión, características y actividades que se realizan en este emblemático velero.
"El buque escuela de la Armada recibió a personas y familias provenientes de las ciudades de Punta Alta, Bahía Blanca y diversas localidades de la zona, quienes recorrieron las cubiertas exteriores guiados por el personal de a bordo", describe la web.
La Fragata Libertad y los Fondos Buitre
Hay una curiosidad en torno a este buque y su historia en la Argentina. Y es que entre el 4 de octubre y el 19 de diciembre de 2012, el buque escuela argentino estuvo detenido en el puerto de Tema por un reclamo de los denominados “fondos buitre”.
Dicha retención se dio en Ghana, ya que la Corte Suprema de ese país determinó que le embarcación argentina sería embargada como garantía a raíz de una deuda que el Estado argentino mantenía con un fondo buitre.
Tras el escándalo internacional, el Gobierno argentino presentó una demanda para obtener “la inmediata liberación del navío”, pero no prosperó. Entonces, se fijó una audiencia en la corte de Accra, capital de Ghana, para el martes 9, donde uno de los abogados del fondo NML Capital advirtió: “Si pagan mañana, el buque se podrá ir”. Pero la Argentina decidió seguir peleando con recursos diplomáticos y legales.
Luego de 77 días retenida y tras un largo trámite internacional de expertos argentinos contratados por Cancillería, la Organización Marítima Internacional (OMI) certificó que la Fragata Liberad era buque militar y por lo tanto es inembargable, y el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, ordenó al país africano su liberación.