Por ejemplo, en la Cámara baja, Martín Menem ya avisó que el salario de los diputados no se enganchará a este beneficio y sus dietas quedarán congeladas al menos por ahora. Actualmente, los sueldos de los diputados se ubican en $ 3.497.958 a lo que se suma $ 625 mil en concepto de desarraigo para quienes son del interior. Un salario mucho más bajo del que perciben los senadores nacionales.
En tanto, en la Cámara baja los sueldos están congelados tras el escándalo que generó el último aumento salarial que se dieron los senadores a mano alzada y sin debate. Decisión que tras la polémica, se decidió dar marcha atrás.
En principio, los senadores, avalados por Villarruel, se llevaron los sueldos a $ 7,2 millones bruto, cuando venían cobrando desde 2023 un neto de $ 1,9 millón. Esto significó un aumento de 400 % en el sueldo de los legisladores. Luego, si se confirmaba el polémico aumento, iban a pasar a cobrar una cifra superior a los $ 9 millones en bruto, y un monto cercano a los $ 8 millones en mano.
Tras todo el escándalo, los senadores acordaron el congelamiento de las dietas hasta el 31 de diciembre.
“Cobrar 9 millones de pesos en este contexto es más que una burla, es traición al pueblo trabajador. Una vez más, la casta política se niega a soltar sus privilegios mientras el pueblo sufre las consecuencias. Repudio cada una de las firmas que dieron lugar a éste despilfarro a favor de los políticos y en contra de los argentinos”, escribió en ese momento Javier Milei en sus redes sociales para diferenciarse de las decisiones de su vice.
Sin embargo, Villarruel salió a defenderse, y en ese momento, aclaró: “Es facultad de los senadores desengancharse o no de las paritarias de los trabajadores. Yo solo decido sobre las paritarias a los empleados”.