Además, aseguró que "es absolutamente falso" que la iniciativa oficial sea un "impuestazo", sino que busca "conservar la capacidad recaudadora de la provincia", y detalló que "los aumentos del 75% son muy puntuales y para las propiedades de mayor valor solamente, que es un porcentaje muy reducido".
"Se busca darle progresividad al incremento de impuestos: que paguen menos lo que menos tienen y un poco más los que más tienen", enfatizó.
El titular de ARBA consideró que la iniciativa del gobierno bonaerense "le da un tratamiento diferencial a los pequeños y medianos productores que más sufrieron las políticas de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, y que busca mantener los niveles de recursos sin afectar a los que menos tienen".
"Está bien que los que más tienen sean los que más paguen. Hay que bajar un poco la espuma", manifestó.
Girard puntualizó que "el 86% de las partidas del Impuesto Inmobiliario Urbano recibirán aumentos menores a 3.500 pesos por año, y en el caso del Inmobiliario Rural, la mitad de las propiedades recibirán aumentos por debajo del 65%", y resaltó que "si se paga de modo anual en una cuota habrá descuentos del 20%".
Poco antes, Carlos Bianco, jefe de Gabinete de Kicillof, hizo lo suyo en declaraciones a 'La Red'. Negó también el "impuestazo' diciendo que "el 75% de aumento afectará a un puñado de propietarios, para la gran mayoría la suba es menor a la inflación".
El "puñadito" de contribuyentes está "integrado por 300 grandes productores", dijo e insistió en que no ve "dónde está el impuestazo, no lo encuentro".
La mano derecha del gobernador repitió que el principal problema fue la inflación y la nueva administración necesita recursos para poder gestionar. "Sin recursos es imposible hacer política industrial o política social; tenemos vencimientos por $200 mil millones y está previsto un déficit de caja por otros 200 mil millones, la manta siempre es corta y sobre todo en situaciones de crisis como esta", aseguró Bianco.