Aumentó absolutamente todo: patentes; alumbrado, barrido y limpieza; verificación técnica vehicular; Ganancias; Ingresos Brutos; Bienes Personales; tarifas; alimentos y bebidas; IVA del 0% al 21% y la lista sigue...
La furia de los contribuyentes se está sintiendo muy fuerte en Twitter tras la asistencia financiera de Nación a provincias gobernadas por peronistas luego del agujero fiscal que están dejando, sin posibilidad incluso de pagar sueldos en tiempo y forma.
El endeudamiento descomunal no fue sólo de Mauricio Macri sino también de gobernadores, incluso radicales.
La situación es dramática y economistas vuelven a insistir -como en 2018 cuando se aprobó el presupuesto 2020- que "debemos prepararnos para otro año de fuerte recesión", tras la violencia de los aumentos.
En tanto, un sector de la clase media avisa que se terminó: si la política no baja sus gastos, dejarán de pagar impuesto porque "ya es asfixiante".
Los grandes productores rurales que están en alerta por el aumento de las retenciones en breve, salieron con sus tractores a protestar para "que bajen el gasto".
También le declararon la guerra a Hugo Moyano por los altos costos para transportar sus granos hasta el puerto y piden a la Casa Rosada que continúe con las obras ferroviarias.
La inflación no baja, los impuestos la duplican y la recesión se hace carne. ¿Hasta cuándo? Esto no da para más y todavía hay dirigentes trasnochados de todos los colores políticos que creen que aumentando podrán revertir la tendencia. Es evidente que el sistema está podrido.