"No soy bipolar; la que sí es bipolar es mi hermana", aclaró.
Al respecto, el co-fundador de Editorial Perfil, Jorge Fontevecchia, salió a responderle en muy duros términos a la senadora. "Hay una forma de admiración de Cristina Kirchner a Magnetto: usando sus mismos términos, pareciera tener “fantasías proyectivas” por el otro hombre que, además de su marido, no le tiene miedo a nada. En ese marco, vale repetir a Freud deciendo que lo contrario al amor no es el odio sino la indiferencia. Y si hay alguien que no le es indiferente a Cristina Kirchner es Magnetto", disparó en su columna de opinión.
"En sus 600 páginas no hay ni una mención a ninguno de los dueños de los canales de televisión, ni de radios ni de internet. Tampoco hay casi mención a todos esos medios pero sí las hay al diario La Nación aunque sin personalizar en sus dueños pero desde la cosmovisión de la ex presidenta, actuando siempre alineado a Clarín casi como un solo órgano", le reprochó.
En este sentido, continuó: "Resulta paradójica la centralidad que Cristina Kirchner les asigna a los medios impresos cuando ella es la impulsora de la Ley de Medios, que puso tanto énfasis en regular los medios audiovisuales. Probablemente piense que la construcción de sentido se origina principalmente en la palabra escrita: 'Yo, a esa altura –escribió Cristina Kichner–, tenía muy claro que el diario (Clarín) funcionaba como el libreto cotidiano que después era replicado en las radios, los canales de televisión y todo el aparato de comunicación privado en Argentina'.
Pero más allá de asignarle mayor poder performativo a la palabra escrita, discusión para el campo de la semiótica, está la valoración subalterna que Cristina Kirchner hace de aquellos empresarios que solo están preocupados por los negocios de aquel a quien, como Magnetto, lo que le interesa es la política y finalmente el poder permanente".
Y, entonces, remató: "Hay una forma de admiración de Cristina Kirchner a Magnetto: usando sus mismos términos, pareciera tener “fantasías proyectivas” por el otro hombre que, además de su marido, no le tiene miedo a nada. En ese marco, vale repetir a Freud deciendo que lo contrario al amor no es el odio sino la indiferencia. Y si hay alguien que no le es indiferente a Cristina Kirchner es Magnetto".
"Para la ex presidenta, la política está inherentemente imbricada con la comunicación: Magnetto es el verdadero Duran Barba, Macri y la Justicia son sus títeres.
Probablemente, Cristina considere a Macri un personaje menor y precise sentir que compite con Magnetto para engrandecer un eventual triunfo o soportar una eventual derrota", finalizó.