Macri planteó que "las mentiras del Gobierno nacional llevaron a los argentinos a que dejen de creer y entonces tuvieron que poner un cepo para tratar de administrar los dólares que les quedaban, pero ya se acabaron, y ahora quieren hacerle creer a los argentinos que ellos, que son los que inventaron estas cosas horribles, son los únicos que lo pueden resolver".
Aseguraba que era "posible crecer sin un cepo, como hacen los uruguayos, los chilenos, los paraguayos y los colombianos, recuperando la confianza y diciendo la verdad".
Según el entonces candidato de Cambiemos, "cuando la gente vuelva a creer, los que tengan dólares los van a volver a sacar y los van a invertir para poner en marcha al país, que genera dólares con sus exportaciones y va a generar mucho más cuando se liberen las exportaciones y se terminen las retenciones a las economías regionales".
"Basta de que nos quieran asustar. Nuestro problema no son el cepo o la inflación, que son cosas que se resuelven de manera relativamente fácil si se trabaja desde el primer día con seriedad y no mintiendo", enfatizó Macri.
Macri asumió la presidencia el 10 de diciembre de 2015, y tardó sólo seis días en cumplir su promesa de campaña y eliminar el cepo. El 16 de diciembre, el ex ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay anunció su levantamiento.
Pero este domingo, el control de cambios volvió a través de un DNU, y según el Gobierno es diferente al que aplicó el kirchnerismo.
Se negarán a hablar de "cepo" y diferenciarán esta medida de la aplicada en tiempos de Cristina y Axel Kicillof, en la que las operaciones dependían de autorizaciones poco claras de la AFIP, señalará el discurso oficial.
"Se trata de medidas para proteger el mercado cambiario y a los pequeños y medianos ahorristas", dijo una fuente de la Casa Rosada para defender lo que puertas afuera solo se entiende como un nefasto regreso...