Más allá de lo que pueda lograr en las negociaciones, Carlos Caserio se irá del Congreso Nacional. Algunos cercanos al cordobés ven el ofrecimiento de Alberto Fernández como una forma políticamente correcta de hacerle saber que está vetado en el Senado y la que manda es Cristina, por lo cual, Caserio prefirió dar un paso al costado antes de quedar subordinado a las órdenes de CFK.
Alberto le habría pedido a Caserio que antes de irse del Senado nacional, reúna a todos los senadores peronistas esta semana que entra para lograr la mayor unidad posible.
El presidente electo quiere tener esta reunión con los senadores con el objetivo de armar un solo bloque, que es el deseo de Cristina Kirchner, y no dos bloques separados (cristinistas y camporistas, por un lado, y justicialistas no K, por otro), como viene funcionando la cámara desde el año pasado.
Hay plan B:
Transporte no sería el único ofrecimiento de Alberto a Caserio, sino que también le puso sobre la mesa un "plan B". Cuál: el ministerio de Turismo, idea que surgió por el fuerte vínculo que mantiene la provincia de Córdoba con ese sector de la economía.
Caserio ya conoce muy bien la función pública, por lo que ve con buenos ojos ocupar el ministerio de Transporte. Entre otros cargos, fue subsecretario de Mercado y Alimentos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación entre 1998 y 1999, y ministro de Obras Públicas de Córdoba durante el primer gobierno de José Manuel de la Sota (1999-2003). Hasta hace unas semanas era el presidente del Partido Justicialista de Córdoba, y es senador de la Nación desde diciembre de 2015.