"Alberto Fernández, se comunicó con el gobernador entrerriano, Gustavo Bordet, para, implícitamente, pedirle la renuncia de algunos funcionarios del gobierno provincial", dice el portal local.
Según trascendió desde el círculo íntimo del gobernador, la comunicación se produjo luego de que el presidente se enterara de declaraciones públicas de altos funcionarios sobre la incapacidad del gobierno provincial para hacer frente al virus.
Concretamente, fue la ministra Rosario Romero quien admitió públicamente la incapacidad de la Policía de Entre Ríos para ejercer los controles de la cuarentena, a la vez que cuestionó las medidas tomadas por las autoridades de Salud.
Esa situación habría llegado a oídos del Presidente y por ello, se comunicó él mismo con Bordet para pedirle una pronta solución al problema sanitario.
En esa misma línea, hubo una manifestación del personal de salud de Entre Ríos frente a una de las casas del gobernador Bordet, específicamente una vivienda ubicada en Concordia.
La manifestación fue el último sábado en donde se apersonaron al menos 150 trabajadores del Hospital Masvernat, quienes se acercaron a la vivienda del gobernador con pancartas y carteles exigiendo mejoras laborales.
Las pancartas, todas dirigidas expresamente al gobernador, tenían escritos como “hace 12 años que trabajamos en negro, cumplí lo que prometiste”.
Otras hacían referencia al magro salario que estos trabajadores percibirían, ya que decían “en negro por 12 mil pesos, no nos alcanza”.
“Bordet, esperamos que cumplas”, exigían otros carteles. Algunos afirmaban “la salud es igual a higiene, respetá y cumplí lo convenido”.
Luego de un largo rato de protesta, la policía de Entre Ríos se hizo presente para dispersar a los manifestantes, aunque sin violencia.