Según trascendidos, la relación entre Lagarde y Dujovne comenzó a consolidarse con un almuerzo en 2018 entre ambos en el departamento del ministro en Belgrano, que habría sido muy importante.
Dujovne habría tejido con ministros del G-20, en la Argentina y en Osaka, el vínculo con Lagarde. Otra relación indispensable la contrajo el exministro con el secretario del Tesoro de los EE.UU., Steven Mnuchin. “En Osaka se sentaron uno al lado del otro y hablaban constantemente”, se dijo después de esa cumbre.
En Urgente24 siempre remarcamos que Lagarde arrastró al FMI –junto con Trump- al acuerdo con la Argentina de Macri con un préstamo cuyo monto fue histórico y sin atender a las posibilidades de ser cumplido ni de garantizar una salida a la crisis. La francesa siempre elogió la gestión de Macri por la “sólida implementación” del programa oficial y además felicitó al equipo económico por los “pasos decisivos”. Destacó la “disciplina demostrada” por el Presidente para acelerar el ajuste fiscal y llevar las cuentas públicas a un equilibrio primario ya en 2019, cuando el objetivo inicial se había fijado para 2020.
Pero Aranguren va más allá en sus declaraciones. También señala que Dujovne aprovechó ese vínculo para sumar poder en el gabinete de Macri, cuando hace mención al desplazamiento de Lopetegui.
Cuando ocurrió la crisis de mayo de 2018 y se decidió apelar al FMI, la coordinación del gabinete dejó de estar en manos del ‘doble 5’ integrado por Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, y pasó a ser controlada por el exministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. Fue el fin de la dupla a la que más escuchaba el Presidente junto con Marcos Peña, y a quienes consideraba como sus ojos y oídos.
Los cambios fueron en pleno avance de las negociaciones con el FMI por el préstamo inicial de de US$ 30.000 millones, que luego ascendería a más.
Dujovne pasó a coordinar nueve ministerios: Finanzas, Transporte, Trabajo, Interior, Producción, Agroindustria, Energía, Turismo y Modernización.
Casi un mes antes, Dujovne en comunicación directa con la directora del FMI, Christine Lagarde activó formalmente la asistencia del FMI al país. El objetivo era frenar la corrida del dólar e intentar salvar el gradualismo.
El 10 de mayo, Dujovne llevó adelante un encuentro con Lagarde, que sirvió para darle el contexto marco a la negociación y que continuó el equipo económico con los técnicos del organismo internacional de crédito para avanzar en el otorgamiento del préstamo stand by a favor de la Argentina.
Hoy, ni Dujovne ni Lagarde siguen en sus cargos y el futuro gobierno necesita hacer una reestructuración de la deuda para poner cumplir con los compromisos internacionales.