Señalaron que además “no fueron consultados sobre los términos de la propuesta", que sí fue aceptada, en cambio, por los fondos Gramercy y Fintech. "Como consecuencia, la propuesta no refleja el aporte vitalmente necesario de los grupos de acreedores más grandes de Argentina para entregar a Argentina una reestructuración de la deuda exitosa“, agregaron.
Más allá del nuevo rechazo, los fondos expresaron su vocación a seguir dialogando para conseguir "una reestructuración consensuada".
“Si bien no aceptamos la última propuesta de Argentina, es alentador proporcionar una base para un compromiso constructivo. Estamos preparados para entablar debates sobre modificaciones a la propuesta que puedan lograr una reestructuración consensuada, y creemos que todavía es posible un camino hacia la resolución completa de los problemas restantes”, ampliaron.
El comunicado indicó que “una reestructuración consensuada es la mejor ruta posible hacia un retorno de Argentina a los mercados internacionales de capital y un futuro económico sostenible para el país y su gente”.
“Como inversores a largo plazo que desean continuar invirtiendo en Argentina en los años venideros, seguimos unidos en nuestro deseo de alcanzar una solución que no solo brinde al gobierno el apoyo inmediato que necesita, sino también el marco económico y legal necesario para alentar futuras inversiones en el país”, ampliaron.
“Nosotros, como los acreedores más grandes de Argentina, seguimos listos para abordar los debates finales con responsabilidad y buena fe, e instamos a Argentina a unirse a nosotros en ese esfuerzo sin demora”, sostuvieron.