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Sergio Massa en Diputados con entidades judías.
Es claro que la política exterior viene acompañada de la cuestión económica, no sólo por inversiones, sino también por acuerdos y señales que permitan al país acceder también a financiamiento y alivio en las obligaciones de deuda con organismos internacionales.
El Gobierno de Alberto Fernández no termina de cuajar una línea clara en materia de relaciones con el mundo, producto de las múltiples miradas en la alianza de gobierno.
Audiencia y alegato político
De la reunión de Massa con las entidades judías por el aniversario al atentado terrorista a la AMIA donde están implicados dirigentes iraníes, en menos de 24 horas el Gobierno mostrará a su vicepresidenta defendiendo el Memorándum con Irán, que fue denunciado en su momento por presunto encubrimiento de las responsabilidades de ciudadanos de ése país.
No asistirán al recinto donde se espera la palabra de Cristina Fernández las querellas de los familiares de AMIA y DAIA, aunque se supone que estarán siguiéndolo por YouTube.
Los letrados de ambas entidades ambicionaban una postergación en nombre del acto central por el aniversario 27 del atentado a la mutual judía.
Pero los integrantes del TOF8 -María Gabriela López Iñíguez, Daniel Obligado, y Juan Michilini- rechazaron esa posibilidad pero difirieron el horario para evitar una superposición, de 11:30 a 12:30.
¿Qué política exterior?
En definitiva, el Frente de Todos sigue sin responder cuál es su política exterior. Porque deben convivir de un lado el Frente Renovador de Massa que se muestra con entidades judías y del otro lado el Instituto Patria de Cristina que aprovecha su defensa en el del Memorándum con Irán para hacer un alegato político.
Y mientras no se defina el posicionamiento argentino hacia el exterior, la economía y las posibilidades de recuperación estarán muy condicionadas porque Argentina es un país dependiente del exterior en materia de refinanciación de deudas y de ingreso de capitales.