"Cuando uno dice que tenemos que cuidar el precio de los alimentos que consumen los argentinos, la harina, el pan, la carne, la lecha, el pollo, los huevos; de lo que uno está hablando es de cuidar el bolsillo de la gente, y que todo esto que celebramos que ocurra -que los precios internacionales mejoren, que la Argentina exporte- que es glorioso y venturoso, no se nos vuelva en contra", dijo.
El mandatario dijo que la Argentina "debate cíclicamente lo mismo". "No podemos seguir con la lógica de siempre, hay cosas que no pueden seguir ocurriendo", dijo en relación a la discusión sobre cómo moderar el precio interno de los alimentos.
Dijo que en el caso del maíz, el trigo y la carne "hay que garantizar que estos precios internacionales no se vuelvan un desmedro de los argentinos".
"No puede ser que tengamos la misma discusión que tuve años atrás (N. de la R: en relación al conflicto con el campo, de 2008) y antes tuvieron otros", dijo.
"En esta tarea tenemos que unir los esfuerzos los que producen, los que trabajan y el Estado, y darnos cuentas que tenemos una sola tarea, que es la central de la política, y es hacer más tranquila la vida de los ciudadanos", dijo.
"Cuando planteo estas cosas no me estoy peleando con nadie. Ni con los textiles, ni con los que producen trigo o maíz, ni con las aceiteras, ni con los ganaderos. Estoy expresando mi preocupación por la gente que está en una situación más delicada", dijo.
"Quiero creer que vivo en una sociedad que le presta atención a los que están mal y que quieren ayudar a los que están mal. Pues ayudemos, entonces", dijo.