“Más allá del castigo por haber causado un mal, es necesario que el reo se resocialice, porque las penas son temporarias y un día el condenado recupera su libertad”, afirmó.
"No queremos que quien delinque no cumpla el castigo que merece. Queremos que ese castigo tenga las condiciones humanitarias que el mundo y la sociedad moderna reclama", añadió.
Durante su discurso, el jefe de Estado hizo hincapié en la necesidad de construir más y mejores de lugares de detención para garantizar los derechos de las personas condenadas y garantizar que cuando sean liberadas no vuelvan a delinquir.
“La Constitución prohíbe que haya, junto a las penas de encierro, lo que llaman 'penas aflictivas', es decir, penas que dañen en exceso a la persona condenada”, aseguró.
“Necesitamos construir cárceles porque si el delito crece, más gente será condenada”, planteó.
Por su parte, Kicillof aseguró que "desde el Poder Ejecutivo no definimos las libertades, no definimos tampoco quién ingresa con una condena. Es el sistema judicial. Lo que sí tenemos que hacer es dar condiciones a través del servicio penitenciario hasta que se resuelva su libertad".
"No decidimos quién está preso, cuánto está preso o cuándo sale, pero sí que la condiciones no sean inhumanas”, declaró.