"Sería muy importante que ese proyecto se trate para regularizar de una vez por todas ese órgano que la constitución instituye", agregó.
El clima se volvió más tenso entre los fiscales cuando el primer mandatario apuntó a Stornelli sin nombrarlo: "Hay un fiscal que está procesado por espionaje ilegal y sigue en funciones como si nada. A él no se le aplica la doctrina (Irurzun) de detención preventiva por el poder residual. Y su poder no es residual, sigue vigente", Alberto Fernández.
Y añadió que ese fiscal está procesado junto a "espías, reconocidos periodistas, por extorsiones judiciales, y todo sigue transcurriendo como si nada pasara".
En diciembre pasado, la Cámara Federal de Mar del Plata confirmó parcialmente el procesamiento del fiscal Carlos Stornelli en la causa en la que se investigan supuestas maniobras de espionaje ilegal por la que se encuentra detenido el falso abogado Marcelo D'Alessio.
Stornelli respondió a los dichos del Presidente y disparó: “No opinaba lo mismo cuando se reunía conmigo”.
“Me sorprende porque Alberto Fernández es uno de los nuestros, de la familia judicial”, chicaneó en declaraciones a radio Rivadavia.
Y luego aclaró que tiene "un procesamiento no firme por delitos que no ocurrieron, que está demostrado en expediente y se está discutiendo judicialmente".
"No es correcto porque yo no estoy procesado por ningún delito de extorsión", subrayó.
“Hay un intento de disciplinar a los fiscales”, advirtió y ejemplificó: "si yo quiero abortar una investigación por corrupción, o me deshago del fiscal o me deshago del juez al que no puedo gobernar o agrego más jueces. Esta puede ser quizás la explicación que haga la ciudadanía sobre el intento de más tribunales penales, que obviamente no son necesarios".
Por su parte, el fiscal Carlos Rívolo -titular de la Asociación de Fiscales- catalogó al proyecto de reforma del Ministerio Público de “pelotón de fusilamiento para los fiscales”.
Hay que recordar que el proyecto está estancado e la Cámara de Diputados de la Nación donde el kirchnerismo no tiene mayoría para sancionarlo.
Con esa iniciativa el oficialismo logra desplazar al jefe de los fiscales que es el procurador interino Eduardo Casal.
Y la intención era poner en su lugar a Daniel Rafecas, el candidato de Alberto, que ahora parece muy lejos del puesto.