Ellos aseguraron que en "aquella oportunidad, la norma fue ponderada como una verdadera política de Estado, que luego de 15 años de vigencia permitió impulsar la producción regional con valor agregado, el trabajo y el cuidado del ambiente".
Los legisladores expresaron que la incorporación de insumos de origen vegetal "no altera el costo final de los combustibles y que, de ser necesario, un incremento en la producción de biocombustibles puede sustituir con eficiencia eventuales necesidades de importación de combustibles".
En el tema hay una disputa con las provincias petroleras que en diferentes reuniones sostuvieron que debía dárseles prioridad. Los integrantes del Interbloque Federal subrayaron que la producción de biocombustibles es un "ejemplo de agregado de valor, algo de lo que mucho se habla pero que poco se aplica. Constituye también un modelo de federalismo productivo y generación de arraigo, por su impacto en las economías regionales. Y contribuye de manera decisiva al cuidado del ambiente".
El Interbloque Federal es la tercera fuerza de Diputados con 11 integrantes. Están los cordobeses Carlos Gutiérrez, Alejandra Vigo, Claudia Márquez, Paulo Cassinerio; el salteño Andrés Zottos; los santafesinos Luis Contigiani y Enrique Estévez, y los bonaerenes Alejandro "Topo" Rodríguez, Eduardo Bali Bucca, Graciela Camaño y Jorge Sarghini.
"Exigimos el inmediato cumplimiento del compromiso para tratar la Ley de Biocombustibles. Que se haga, como corresponde, atendiendo a las opiniones de todos pero sin ceder a la presión de nadie", concluyeron.