Las versiones aventuran que el jefe de ministros Santiago Cafiero tiene en agenda la posibilidad de instrumentar un programa similar a los que el año pasado fue sustento de personas y empresas. En ese orden la ayuda irían al pago de salarios en sectores como el turismo que no da muestras de recuperación en lo inmediato.
La iniciativa llegó a presidencia via los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, de Desarrollo Social Daniel Arroyo y de Trabajo Claudio Moroni. Los funcionarios advirtieron que una nueva crisis sanitaria obligaría a medidas restrictivas que volverían a golpear la economía diaria. Especulan con una reasignación de partidas.
Vale recordar que el IFE tuvo un alcance de 9 millones de personas durante tres pagos bimestrales de $10.000 que realizó el Gobierno entre abril y noviembre. El programa incluyó a sectores que quedaron desprotegidos por la irrupción de la pandemia y las restricciones a la circulación, como desocupados, trabajadores y trabajadores informales, personal de casas particulares, y monotributistas sociales o de las categorías A y B.
Las medidas de auxilio a los hogares y a las empresas demandó al Estado en 2020 un gasto equivalente a casi 5 puntos del Producto Bruto Interno, lo que significaría más de un billón de pesos, entre el IFE, ATP y el resto del paquete contra el coronavirus.
El ATP llegó a cubrir, en el peor momento de la pandemia y con las restricciones de actividad y movimiento más rígidas en todo el país, los salarios de empleados de unas 234.000 compañías, principalmente comercio e industria. En esa primera ronda del Programa ATP, según estimaciones oficiales, la ayuda salarial incluyó a 2,3 millones de empleados en relación de dependencia.