Hasta ahora la gerencia general de Cammesa fue Luis Beuret, que está en uso de una licencia por su promoción política al cargo de subsecretario de Energía Eléctrica de la Nación. El salto a ese escalafón le valió, más tarde, alcanzar la presidencia de Cammesa.
Kicillof mira de cerca al sector eléctrico y, en especial, a la empresa que administra al mercado. Uno de las iniciativas en danza contempla tomar el control total del organismo “es decir, eliminar la voz y el voto de las asociaciones que integran el directorio” y unificarlo con Transener, la transportadora de Pampa Energía.
El Gobierno tomó esa decisión luego de una gresca con el sector privado que ocurrió en enero. Cammesa les informó que bajaría de $30 a $12 el precio del megawatt (Mw) por la potencia (el premio a la disponibilidad de generación) que recibían. Las asociaciones decidieron por primera vez no aprobar la programación estacional “una especie de hoja de ruta del sistema” de Cammesa.