En caso de resultar electo jefe de la CGT, Caló no sería obligado a abandonar su puesto de secretario general de la UOM, como establece una antigua ley no escrita de los metalúrgicos. Entre los dirigentes, aseguraron, hay consenso para que Caló ocupe ambos cargos de manera simultánea.
Aunque es un gremio poderoso y con histórico manejo político, en los últimos años ningún dirigente de la UOM ocupó la Secretaría General de la CGT. El último que lo hizo fue Naldo Brunelli, a mediados de los 90.
Se espera que Caló participe el próximo martes de una cumbre entre dirigentes de 50 sindicatos. De ese encuentro participarán tres de los cuatro sectores en los que está dividido el movimiento sindical: “barrionuevismo”, “gordos” e “independientes” (el restante es el moyanismo). Estos tres sectores, que ya acordaron jugar juntos en el congreso del 12 de julio que debe elegir a la nueva conducción de la CGT, podrían respaldar la candidatura de Caló.
Con menos apoyo, el camionero igual lanzó su candidatura durante un pequeño acto sindical en Paraná. "Si hay que hacer un sacrificio lo vamos a hacer, voy a ser candidato a secretario general el 12 de julio", avisó. También se quejó de los intentos del Gobierno de digitar a su sucesor: "No podemos permitir que un funcionario de turno pretenda elegir quien tiene que conducir los destinos de los trabajadores".
Durante su discurso, el camionero se quejó del faltazo generalizado de la dirigencia política al acto: "Tenía entendido que iban a venir muchos funcionarios, pero donde va Moyano se borran los funcionarios . Me interesa más el acompañamiento de ustedes que el de un funcionario de turno, quienes son los que pasan y nosotros quedamos".
Hoy Moyano encabezará un acto en la neuquina Centenario, y mañana será el orador principal de un acto de los petroleros, en Rincón de los Sauces.