La decisión provocará una suba de la tarifa para los cientos de miles de vehículos que transitan todos los días por rutas nacionales, pero no registrará impacto en Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires.
Las subas de las tarifas podrían llegar en algunos casos hasta el 200%, si se considera que las empresas venían denunciando un "atraso tarifario" de hasta el 166%, incluso con subsidios.
Es cuestionable el procedimiento del Ejecutivo Nacional para concretar el reordenamiento de los precios relativos que distorsionó durante los 8 años recientes. Carece de plan y por eso apela a la brutalidad creyendo que el 54,11% de los votos puede con todo.
A fines de 2011, las firmas concesionarias presentaron sus planteos al Gobierno por medio de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) y allí solicitaron autorización para subir las tarifas entre 48% y 166%.
En esa presentación, las empresas reclamaron una renegociación contractual con el Estado y la actualización de los subsidios que ahora la administración de Cristina Kirchner decidió eliminar.
A través de la Resolución 140/2012, el administrador general de Vialidad Nacional, Nelson Periotti, le pidió a las empresas concesionarias que elaboran y presenten ante su organismo los nuevos cuadros tarifarios.
La medida afectará desde este miércoles a las rutas nacionales 3, 205, 226, 252, 5, 188, 7, 8, 36, A-005, 19, 38, 34, 5, 12, 16, 34, 9 y 33, según la resolución firmada por Periotti.
Las rutas nacionales que ya no contarán con subsidios son controladas por las constructoras Roggio, Iecsa, Isolux y Cartellone, entre otros.
Importaciones
Así, la confusión, las quejas, el desconcierto, la incertidumbre, y los temores reinan en las últimas medidas pergeñadas en el seno del Gobierno.
Por un lado, con más dudas que definiciones, esta semana comienza a regir el nuevo sistema de control de las importaciones mediante el cual los operadores de comercio exterior deberán pedir autorización al Gobierno mediante la presentación de una declaración jurada anticipada para efectuar cualquier compra al exterior.
Para los empresarios el régimen todavía sigue siendo una incógnita, especialmente lo que atañe a los plazos en los que será aprobada la importación y, en su defecto, qué situaciones podrán ser objeto de objeción por parte de los organismos adherentes al sistema, especialmente Comercio Interior.
La sospecha de que el sistema terminará resultando más ágil de lo pensado proviene de que no hay administración para controlar cada uno de los pedidos.
Tampoco la casilla de mail
notadepedido@mecon.gob.ar con el formulario de nota de pedido enviado por Moreno a los empresarios resistirá la cantidad de correos que le llegarán diariamente pidiendo autorización para importar, consideraron en la central industrial.
Para terminar de clarificar algunas cuestiones del régimen que todavía no han sido respondidas, las distintas cámaras empresarias que tienen socios importadores buscarán reunirse entre hoy y mañana con técnicos de la Aduana para despejar la incertidumbre. Así lo hará la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y posiblemente la Cámara de Importadores (CIRA) envíe un documento con nuevas consultas a los funcionarios competentes. La mayoría de las preguntas se vinculan con la metodología para completar tanto la DJAI como la nota de pedido de Moreno.
SUBE
Por otra parte, el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) también envuelve más interrogantes que certezas. Encabeza la lista el desconocimiento acerca de cuánto costará el boleto sin subsidio, clave para que cada usuario decida si quiere o no solicitar la tarjeta que lo habilita a viajar con el boleto subsidiado.
Otra de las dudas tiene que ver con el boleto estudiantil ¿deben los menores retirar la tarjeta para acceder al boleto para los estudiantes? ¿Y los discapacitados que sacaban un boleto especial?
Además, muchos se preguntan cómo y dónde denunciar una tarjeta que se extravió y cómo volver a sacarla, ya que no la entregan si la persona ya está registrada.
Así las cosas, los usuarios están desconcertados respecto de nada menos que el viaje cotidiano en una Ciudad cosmopolita como es Buenos Aires.