Por eso
se analizaría incluir a una eventual reforma aspectos relativos al federalismo fiscal, con la idea de ganar apoyos entre los mandatarios provinciales hoy asfixiados financieramente y que requieren de los fondos que envía la Nación para el pago de salarios y otras obligaciones.La Constitución de 1994 también había prometido lo mismo, pero nunca se redactó la ley complementaria. Como así tampoco hubo ley complementaria de la regionalización. Habrá que ver si los gobernadores vuelven a caer en esas promesas.
Antecedentes El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, reiteró el 02/01 su postura acerca de que el Congreso debe asistir a las necesidades del Ejecutivo, al señalar que el Parlamento es “el genuino representante de lo que la gente expresó con su voto; mucho más la Cámara de Diputados, que somos representantes de los ciudadanos, no de las provincias” como en el Senado.
Ante la pregunta de si imaginaba una discusión en los próximos años en torno de la re-reelección de Cristina Fernández, evitó una respuesta concluyente y solo dijo que “lo que imagino es a la Argentina discutiendo cómo fortalece su sistema político, cómo fortalecemos a los partidos políticos, cómo le damos previsibilidad a la economía”.
En 2011, en la recta final de la campaña electoral, Elisa Carrió generó una polémica con Hermes Binner al acusarlo de terminar siendo funcional al proyecto re-reeleccionista del kirchnerismo al incluir en su plataforma electoral la reforma constitucional para establecer un régimen parlamentarista.
[ pagebreak ]
La chaqueña veía en esa propuesta una ventana abierta para sumar los votos que necesitaría el oficialismo para avanzar en su plan de la re-re.
Ocurre que para reformar la Carta Magna se necesita la aprobación de los artículos a modificar por las dos alas legislativas con el voto de los dos tercios de cada cuerpo, algo que el kirchnerismo por sí solo no podría alcanzar.
Encuesta
Al mismo tiempo que se producía la reunión convocada por Boudou, se conoció una encuesta realizada en diciembre pasado por IPSOS Mora y Araujo y que se repite de modo bimestral que muestra que el 54% de los consultados "no está de acuerdo con una reforma de la Constitución".
Se trata del mismo porcentaje que la primera mandataria obtuvo en los comicios del 23 de octubre.
El sondeo sobre 1.200 casos interrogó sobre el nivel de aceptación que podría generar una reforma de la Constitución, arrojó que el 54% manifestó su ‘desacuerdo’, 43% que dijo que estaba 'muy en desacuerdo' y otro 11% con 'algún desacuerdo'.
En cuanto a la gente que votó a CFK o que tiene una buena imagen de ella o de la gestión, "lo interesante es que 24% de los que dicen haberla votado no está de acuerdo con una reforma", explicó Luis Costa (director de la consultora) durante una entrevista radial.