Posteriormente, iniciaron las ruedas de reconocimiento de los testigos a los acusados. Ese procedimiento judicial empezó el viernes pasado y terminó este martes 28/01. En esos días los testigos del hecho fueron reconociendo por parte a quienes formaron parte de la golpiza de Fernando, pero ese procedimiento solo dio con 9 jóvenes reconocidos, siendo uno, el único rugbiers que nadie señaló.
Se trata de Alejo Milanesi, un chico de 20 años que a pesar de no haber sido reconocido por los testigos, permanece imputado de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas” al igual que los otros 9 chicos.
Alejo Milanesi jugaba al rugby junto a Blas Cinalli y a los hermanos Ciro y Luciano Pertossi en el club Naútico Arsenal de Zárate. Además, se supo que Milanesi es hijo de una docente y de un profesor de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
"Hay solamente uno que no fue reconocido por ninguno de los testigos", admitió el abogado querellante, Fabián Améndola, al término del proceso.
"Están todos complicados, porque independientemente del rol, entendemos que actuaron todos de forma mancomunada", insistió el abogado.
Además, aún restan conocerse los resultados del informe sobre los videos, en los que quedó registrado el ataque por el que Báez Sosa murió durante la madrugada del pasado sábado 18.
Los rugbiers detenidos además de Milanesi son Luciano Pertossi (18), Ayrton Viollaz (20), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (18), Juan Pedro Guarino (19), Máximo Thomsen (20), Enzo Comelli (19), Ciro Pertossi (19) y Lucas Pertossi (20).
A Máximo Thomsen y Ciro Pertossi se los acusa como coautores. Al resto, como partícipes necesarios.
En tanto, los investigadores comenzaron con el peritaje a los teléfonos celulares de todos los involucrados en el caso. También se espera que esta semana se lleve a cabo el peritaje químico y de rastros para determinar si en las prendas y calzados incautados hay manchas de sangre.
Esta noche, todos serán trasladados al Penal de Dolores, donde quedarán alojados separados del resto de la población carcelaria.