“Cuando me di cuenta que se había bajado los pantalones, apreté un botón de emergencia que tenemos en el lugar que da aviso a la dueña del local y a la Policía”, explicó la mujer atacada. “Yo intenté mantener la calma para ver si venía alguien, así podían detenerlo, pero el botón no funcionaba. Cuando me di cuenta, directamente lo eché del lugar”, agregó.
Según el testimonio de la mujer atacada, y de otras denunciantes, el acosador se mueve en una camioneta Kangoo roja. En ese mismo vehículo se habría dado a la fuga en su último ataque.
Cabe destacar que el exhibicionismo es un delito penal que no prevé una pena específica. Sin embargo, este tipo de ataques deben ser denunciados, ya que el acosador puede ser multado, una medida insólita teniendo en cuenta el daño psicológico que puede generar este tipo de hechos.
"De acá me hablaron muchas chicas que les había pasado lo mismo con el mismo sujeto y en la calle. Él les pregunta una dirección y cuando se acercan al auto está desnudo", dijo la joven a La Voz. En cuanto al registro en video, la secuencia muestra a la empleada del kiosco detrás del mostrador, sin ningún cliente por delante.
Segundos más tarde, llega un hombre, que comienza a señalar productos en un estante trasero. Cuando la joven se da vuelta para poder alcanzar lo señalado, el sujeto se desabrocha el pantalón y comienza a tocar sus genitales.