Hace algunos días, Rofrano había denunciado ser víctima de amenazas y no dudó en publicarlo en X: “Ante las amenazas recibidas por tucumanos, aclaro: no me voy a suicidar”, reza la publicación que realizó el pasado 21 de julio. Y advirtió:
“Cualquier daño que se produzca a nuestra familia y/o empresa, responsabilizo a los mafiosos líderes narco y trata que pretenden amedrentar a los que ponemos la vida para seguir generando trabajo y dignidad para la gente”.
“NO ME VOY A SUICIDAR”, enfatizó, en mayúsculas.
Rofrano se mostraba muy activo en las redes sociales y en setiembre del 2021 ganó espacio en los medios cuando aseguró que sufrió un apriete de la Nación cuando lo llamaron nueve años antes desde el Gobierno kirchnerista dándole a entender que iban a solicitarle en algún momento una coima de 30 mil dólares.
Fue un suicidio
Más allá de las denuncias previas que realizó el hombre, los investigadores policiales y judiciales detallaron un par de horas después del hallazgo que se trataría de un suicidio por la forma en que estaban atadas las manos y los pies.
Explicaron que, si bien van a esperar un informe forense de la necropsia completo, hay cámaras de seguridad en la propiedad y que los cinco precintos que presentaba Rofrano en pies y manos no se encontraban ajustados como si hubiesen actuado terceras personas.
De todos modos, se esperan los resultados de la autopsia, así como los análisis de cámaras. Aún así, la propia pareja de Rofrano afirmó que el hombre se quitó la vida. Mientras tanto, la calificación del expediente es la de averiguación de causales de muerte.