Quien sí recibió a Sante fue la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, en el marco de la agenda de internacionalización local dirigida a fortalecer el posicionamiento del distrito a nivel regional y global, a través del desarrollo de iniciativas de cooperación en áreas estratégicas para la gestión local.
Ambos recorrieron la Casa de las Culturas, el Colegio Alemán y la Cervecería y Maltería Quilmes.
El vínculo con la Embajada de Alemania se inició este año con el propósito de avanzar en una agenda de trabajo conjunta. En septiembre hubo dos encuentros virtuales, uno de presentación Embajada-Municipio y otro con la Cámara de Comercio Alemana, y en octubre, una delegación de la Unión Europea visitó el distrito.
En virtud de esta mesa de diálogo establecida entre le Embajada y el Municipio de Quilmes, se plantearon diversas áreas con posibilidades de cooperación. Una es la económico-productiva en cuanto a la creación de industrias 4.0, la inclusión digital y la capacitación en nuevos oficios digitales. En este sentido, el programa Quilmes Tec adquiere particular relevancia.
En segundo lugar, la sustentabilidad, que es un eje de la política alemana y una prioridad para el Gobierno local. Y, por último, la valorización de la cultura y el diálogo intercultural.
De la actividad también participaron el secretario de Comunicación y Relaciones Institucionales del Municipio de Quilmes, Alberto De Fazio; el subsecretario de Producción y Empleo, Paul O'Shanghnessy, y el director de Relaciones Internacionales, Fernando Collizzolli.
Estos errores no ayudan a la diplomacia argentina. Alemania es uno de los países con los que Alberto Fernández intentó reiteradas veces fortalecer e incrementar los vínculos.
Además, a esto se suma la condena a las elecciones fraudulentas en Nicaragua que dejó mucho que desear. Varios países de la región como Uruguay, Colombia y Ecuador, no dudaron a la hora de condenar el resultado electoral y el régimen de Daniel Ortega.
La bandera de "no injerencia en los asuntos internos de los Estados y la autodeterminación de los pueblos" queda totalmente insignificantes si después un embajador argentino critica al país donde está realizando su oficio, como lo hizo Rafael Bielsa. El propio Gobierno chileno pidió en un comunicado la no injerencia en su Estado ni en el proceso electoral. Argentina viene sumando error tras error en política exterior y diplomacia.