Otro signo de debilidad del Presidente se expuso en su necesidad de explicar cuáles son las intenciones de la Vice cada vez que escribe una carta pública, en la que la lectura siempre es perjudicial para Fernández.
“Ahora, la lectura es que cuando ella lo escribe en una carta pareciera ser, o muchos lo quieren leer, como si me fijara un rumbo. La verdad es que yo estoy muy seguro de cuál es el rumbo que tenemos que tomar y tengo la certeza de que es el mismo que quiere Cristina”, aseguró en un pretendido gesto de autoridad.
El Presidente tuvo que anteponer la expresión "tengo la certeza" y no afirmó directamente que la Vicepresidente comparte su postura en cuanto al rumbo del Gobierno lo que deja más dudas que -valga la redundancia- certezas sobre si se trata de una convicción del jefe de Estado o de una mera expresión de deseo.
Más explicaciones
Fernández dijo que él tiene la última palabra en las decisiones, pero se encargó de adornar a la Vice para matizar sus palabras.
Dijo: "Ahora, también está claro que Cristina es una persona muy importante en la política argentina. Fue 8 años presidenta y es una persona que tiene, sin duda, una personalidad que en términos políticos trasciende en mucho en la Argentina. Ella se expresa como siempre se expresó y actúa como siempre actuó, lo que pasa es que ahora como no es la Presidenta cuando ella habla se lee de otro modo. Yo lo leo con la misma naturalidad que siempre la leí. Habló Cristina”.
Continúan las excesivas explicaciones del Presidente sobre la relación su vice en el marco de un foro internacional.
Dijo que “generalmente, conciliamos posiciones, pero ahora la idea de que yo soy el bueno y Cristina es la mala es una falacia”.
“La idea de que no siempre estamos de acuerdo es cierta, no siempre estamos de acuerdo. Y cuando no estamos de acuerdo tratamos de salvar las diferencias como dos personas racionales, hablando y conversando. Y cuando hay que bajar el martillo lo hace el Presidente”, dijo para -otra vez- remarcar autoridad.
El Gzero Summit
El encuentro, en el que especialistas y líderes políticos y empresariales, entre ellos Juan Sebastián González, asistente especial del presidente de USA, Joe Biden, debaten con el fin de explorar los desafíos y oportunidades geopolíticas de la región en el contexto de la pandemia de Covid-19, informaron fuentes oficiales.
El encuentro, que comenzó ayer y culminará hoy, se realiza de forma virtual y cuenta con la participación del presidente de Ecuador, Guillermo Lasso; el ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes; el secretario de Hacienda y Crédito Público de México, Rogelio Ramírez de la O, y el presidente del Banco Central de Reserva del Perú, Julio Velarde.
Gzero Summit Latin América es un foro organizado por la Bolsa de San Pablo y Eurasia Group, una compañía líder de consultoría e investigación de riesgos políticos.