Terminaron las “distracciones”
Tras la resolución del caso de Manuel Adorni y el impasse por el Mundial de fútbol, la crispación social volvió a crecer.
A pesar de que la inflación ha ido bajando, su retracción no se traduce en más capacidad de compra: el consumo y los ingresos siguen mostrando una recuperación débil.
Para colmo, cada mes se eleva el nivel récord de endeudamiento registrado (el peso de la deuda de los hogares alcanzó el máximo de la serie del BCRA, iniciada hace 20 años). Cerca del 80% corresponde a tarjetas y préstamos personales ya que buena parte del crédito se está usando para sostener el consumo y cubrir gastos corrientes. Para colmo, cada mes se eleva el nivel récord de endeudamiento registrado (el peso de la deuda de los hogares alcanzó el máximo de la serie del BCRA, iniciada hace 20 años). Cerca del 80% corresponde a tarjetas y préstamos personales ya que buena parte del crédito se está usando para sostener el consumo y cubrir gastos corrientes.
Luego, el crédito no impulsa crecimiento sino que se usa para llegar a fin de mes.
Mora Jozami, de Casa Tres
Cambian los ánimos de consumo en Argentina
El deterioro del humor social aparece así estrechamente vinculado a la percepción de pérdida de capacidad de consumo y de bienestar económico cotidiano.
El siguiente cuadro es muy demostrativo:
Las mujeres (menos 31 puntos) están más enojadas que los varones (menos 18 puntos).
En el caso de las edades, los más complicados son los que tienen más de 66 años y están jubilados: menos 33 puntos.
Finalmente, las clases bajas son las que peor la pasan (menos 36 puntos) contra los de Nivel Social Alto (más 2 puntos). Finalmente, las clases bajas son las que peor la pasan (menos 36 puntos) contra los de Nivel Social Alto (más 2 puntos).
Entre quienes declaran haber restringido su consumo en el último tiempo (cerca del 70%), el IDI cae a -49,
Entre quienes no tuvieron que hacerlo alcanza +34: una brecha de 83 puntos.
El ajuste impacta especialmente en el ocio porque 2 de cada 3 argentinos redujeron actividades en este rubro. Además, 1 de cada 2 compra menos ropa y una proporción similar dejó de adquirir primeras marcas. El ajuste impacta especialmente en el ocio porque 2 de cada 3 argentinos redujeron actividades en este rubro. Además, 1 de cada 2 compra menos ropa y una proporción similar dejó de adquirir primeras marcas.