En ese sentido podría interpretarse que dejó expuesta la interna que se vivió durante toda la jornada dentro del oficialismo, ya que apenas minutos antes, la vicejefa del bloque, Cecilia Moreau, había aceptado la propuesta de seguir el debate la semana que viene. ¿Por qué Máximo dinamitó lo que ya habían acordado con JxC? ¿Fue un discurso casi infantil sin medir las consecuencias? ¿Se desbocó?
“Hasta la reciente intervención de Máximo mi bloque (PRO) iba a acompañar (la propuesta de seguir el debate la semana que viene), ahora no. Sabe qué pasa, Presidente, nos tenemos que respetar, diálogo es respeto al otro”, dijo Cristian Ritondo.
Así fue que JxC, tras las acusaciones del hijo de CFK, decidió votar en contra de la moción para seguir el debate más adelante y, luego, votaron en contra del Presupuesto 2022.
Desde el entorno del jefe del bloque oficialista están convencidos que, de todas formas, iban a votar esta mañana en contra del proyecto, y consideran que las palabras del hijo de la vice solo fueron una excusa para justificar el rechazo.
Una de las interpretaciones que se están haciendo por estas horas sobre la actitud de Máximo es que, en realidad, se trató de una estrategia: una especie de boicot para evitar que en Comisión se modifiquen los números, que ahora Alberto Fernández podrá manejar sin ley, con discrecionalidad, por DNU.
De hecho, en un principio la oposición pretendía acompañar el proyecto -luego de hacer modificaciones en la Comisión- para no entregarle al Gobierno la posibilidad de prorrogar el vigente por decreto, lo que permitiría a Alberto Fernández mayor discrecionalidad en el manejo de los fondos públicos.
Y ahora desde el oficialismo responsabilizan a Juntos por el Cambio por esta situación: son los culpables de que la Argentina no tenga Presupuesto 2022. Ese es el discurso oficial por estas horas, evidenciado en los mensajes que varios funcionarios están publicando en las redes sociales.
Hace instantes, el ministro de Economía, Martín Guzmán, acaba de confirmar que el Presidente firmará un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para prorrogar el presupuesto vigente.
Luego de conocerse esta decisión, el diputado José Luis Espert, en diálogo con A24, confirmó lo que muchos piensan: que esto "le da mucha más discrecionalidad" a Alberto Fernández para el manejo de fondos.
Desde este punto de vista, podría interpretarse entonces que el discurso de Máximo Kirchner fue una estrategia: provocar a la oposición para que vote en contra y que así el Gobierno pueda manejar de manera discrecional los recursos, haciendo responsable a la oposición por esta situación.
Sin embargo, no se puede dejar de remarcar que él quedó como la cara de la derrota del oficialismo en el Congreso (y no se entiende por qué el kirchnerismo llevó a cabo tantas negociaciones si tenía el propósito de que no se apruebe...). Pero, fundamentalmente, Máximo Kirchner cometió una irresponsabilidad porque esta situación -tal como admitió el propio Guzmán- "afecta las negociaciones" con el FMI.